Buques de guerra de Irán están participando en maniobras militares conocidas como Zolfaghar 1403, que se llevan a cabo en el mar de Omán. Irán elevó el tono de su discurso hacia Estados Unidos al advertir que las opciones del presidente Donald Trump frente a la República Islámica son limitadas: una acción militar considerada "imposible" o aceptar un "mal acuerdo".
La advertencia fue difundida por la Guardia Revolucionaria iraní a través de la red social X, en paralelo a la realización de ejercicios militares denominados "Zolfaghar 1403", en los que participan buques de guerra en el mar de Omán. Estas maniobras se interpretan como una demostración de fuerza en medio de negociaciones indirectas entre ambas naciones.
El presidente estadounidense expresó en Truth Social que le resulta difícil considerar aceptable dicha propuesta, señalando que Irán no ha sufrido las repercusiones adecuadas por sus acciones a nivel global en las últimas décadas.
ADVERTENCIA DE LA GUARDIA REVOLUCIONARIA
Además, la Guardia Revolucionaria indicó que Teherán ha establecido un plazo para que Washington levante el bloqueo naval que afecta a puertos y embarcaciones iraníes desde el 13 de abril, aunque sin especificar la fecha límite exacta. En este sentido, Kazem Gharibabadi, viceministro de Exteriores de Irán, reafirmó el enfoque desafiante de su país, sugiriendo que Estados Unidos debe decidir entre una vía diplomática o continuar con su postura confrontativa.
La presión de Irán se intensificó luego de que se presentara a Washington, a través de Pakistán como mediador, una propuesta de 14 puntos orientada a poner fin al conflicto. Este plan, formulado en respuesta a una oferta estadounidense de nueve puntos, rechaza la reciente extensión de dos meses del alto el fuego vigente desde el 8 de abril, y demanda que todas las cuestiones relacionadas con la guerra sean resueltas en un plazo de 30 días.
UNA PROPUESTA DE PAZ CON CONDICIONES
La presión iraní también se ha reflejado en una propuesta de 14 puntos enviada a Washington mediante Pakistán como intermediario. El plan busca poner fin al conflicto en un plazo de 30 días y plantea condiciones clave como el levantamiento del bloqueo naval, un nuevo esquema de control en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 por ciento del petróleo mundial y garantías de no agresión por parte de Estados Unidos e Israel.
Asimismo, Teherán exige compensaciones por daños derivados de bombardeos recientes y el cese de hostilidades en distintos frentes, incluido Líbano. Aunque el programa nuclear iraní no forma parte central del documento, se prevé que sea abordado en etapas posteriores de negociación.
China rechaza sanciones
Por su parte, el gobierno de China ha manifestado que no acatará las sanciones impuestas por Estados Unidos a varias empresas chinas acusadas de adquirir petróleo iraní, en un momento en que Beijing se mantiene como uno de los principales importadores de este recurso.
Las conversaciones de alto nivel entre Irán y Estados Unidos que se llevaron a cabo en Islamabad en abril no resultaron en un acuerdo, y desde entonces, se han mantenido intercambios a través de intermediarios, sin que haya habido reanudación de los diálogos directos.




