La cantante iraní Parastoo Ahmadi fue condenada a recibir 74 latigazos, además de enfrentar restricciones para actuar y salir del país durante dos años, tras realizar un concierto transmitido por YouTube en el que apareció sin velo y cantó como solista, una práctica prohibida por las autoridades de la República Islámica.
El caso ha generado indignación internacional y renovado las críticas sobre las restricciones impuestas a las mujeres en Irán, así como sobre el uso de castigos corporales considerados por organismos de derechos humanos como formas de tortura.
¿QUÉ OCURRIÓ DURANTE EL CONCIERTO DE PARASTOO AHMADI?
Los hechos se remontan al 11 de diciembre de 2024, cuando Ahmadi ofreció una presentación sin público desde el histórico caravasar de Deir Gachin, ubicado en la ciudad de Qom, a unos 156 kilómetros de Teherán.
El concierto fue transmitido en vivo a través de YouTube y tuvo una amplia difusión. Sin embargo, para las autoridades iraníes la actuación constituyó varias infracciones a las normas morales y religiosas vigentes.
La artista apareció sin hiyab o velo islámico, vistiendo un vestido negro de tirantes que dejaba al descubierto sus hombros.
Además, interpretó canciones de manera individual acompañada únicamente por músicos, algo que el régimen iraní considera inapropiado debido a que sostiene que la voz femenina puede provocar o estimular a los hombres.
¿POR QUÉ LA FALTA ES CONSIDERADA TAN GRAVE EN IRÁN?

Desde la instauración de la República Islámica en 1979, las mujeres iraníes están obligadas por ley a utilizar el velo en espacios públicos desde los nueve años de edad.
Aunque en los últimos años miles de mujeres han desafiado esta norma como parte de movimientos de protesta y desobediencia civil, la legislación no ha sido modificada.
Las autoridades suelen considerar la ausencia del velo, especialmente cuando ocurre en eventos públicos o difundidos masivamente, como una ofensa a la moral pública y a los principios islámicos que sustentan el sistema político del país.
En el caso de Ahmadi, la situación fue considerada aún más delicada debido a la difusión internacional del concierto a través de internet y por tratarse de una artista con una postura crítica hacia el régimen.
SU VÍNCULO CON EL MOVIMIENTO "MUJER, VIDA, LIBERTAD"
La cantante también es conocida por expresar su apoyo al movimiento social "Mujer, vida, libertad", surgido tras la muerte de Mahsa Amini en 2022.
Amini murió después de haber sido detenida por la llamada Policía de la Moral por presuntamente portar el velo de manera incorrecta, un caso que desencadenó protestas masivas dentro y fuera de Irán.
Desde entonces, Ahmadi ha mostrado públicamente solidaridad con las demandas de mayores libertades para las mujeres, lo que habría aumentado el escrutinio de las autoridades sobre sus actividades artísticas.
ORGANIZACIONES DENUNCIAN CASTIGO INHUMANO
Diversas organizaciones internacionales, entre ellas Amnistía Internacional, han condenado la sentencia y sostienen que la flagelación constituye una forma de tortura y un castigo cruel, inhumano y degradante que viola el derecho internacional.
La condena contra Ahmadi se conoce además en un contexto de fuertes cuestionamientos sobre la situación de los derechos humanos en Irán, donde continúan las denuncias por represión contra activistas, artistas, periodistas y opositores al gobierno.
El caso de la cantante se ha convertido en un nuevo símbolo del debate sobre las libertades individuales y los derechos de las mujeres en el país, donde la música femenina y la expresión artística siguen enfrentando severas restricciones legales y sociales.





