La Guardia Revolucionaria de Irán anunció que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado "hasta nuevo aviso", luego de señalar que varias embarcaciones ignoraron las indicaciones para transitar únicamente por una zona autorizada.
De acuerdo con la radiodifusora estatal IRIB, las autoridades iraníes advirtieron que cualquier intento extranjero de abrir una ruta considerada ilegal recibirá una respuesta contundente.
MEDIDAS MILITARES Y ADVERTENCIAS REGIONALES
La Guardia Revolucionaria informó que un buque puso en riesgo la seguridad marítima y fue detenido por la armada del cuerpo militar después de realizar disparos de advertencia.
Las autoridades señalaron que no permitirán el paso de embarcaciones mientras continúe la interferencia estadounidense en la zona. Además, advirtieron que cualquier acción de Washington contra Teherán tendrá una respuesta firme, incluyendo posibles ataques contra bases enemigas en la región.
El anuncio ocurre en medio de una nueva escalada de tensiones en Oriente Medio y tras acusaciones del ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, contra Estados Unidos por presuntas violaciones a un memorando de entendimiento firmado entre ambos países.
CRISIS DIPLOMÁTICA Y NEGOCIACIONES NUCLEARES
Araqchí afirmó que las nuevas sanciones impuestas por Washington contra el entorno del líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, representan otro incumplimiento dentro de una serie de desacuerdos.
El memorando firmado el 17 de junio buscaba poner fin al conflicto, facilitar la reapertura del paso marítimo y establecer negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, recientes ataques cruzados en la región han complicado los esfuerzos diplomáticos.
El estrecho de Ormuz es una de las principales rutas energéticas del mundo, por donde circula una parte importante del comercio petrolero internacional, por lo que cualquier interrupción genera preocupación entre gobiernos y mercados.





