El Maratón de Londres ya no volverá a ser el mismo. Y no solo por la lluvia de récords, sino porque un hombre llamado Sebastián Sawe hizo lo que parecía imposible en una carrera oficial: correr 42 kilómetros y 195 metros en menos de dos horas. Su crono final: 1 hora, 59 minutos y 30 segundos.
La hazaña ocurrió en una edición que quedará grabada con letras doradas. Desde el arranque, el ritmo fue feroz. Junto a Sawe estaban pesos pesados como Yomif Kejelcha, Jacob Kiplimo y Tamirat Tola. Pero la carrera se definió después del kilómetro 30, cuando el keniano y el etíope Kejelcha se fugaron del grupo en un duelo de miradas y zancadas que electrizó a las calles londinenses.
Faltando un kilómetro para el final, Sawe soltó un ataque demoledor. Kejelcha no pudo seguirle. El keniano cruzó la meta solo, con los brazos abiertos y un tiempo que borró de los libros el anterior récord mundial (2:00:35) que pertenecía a su compatriota Kelvin Kiptum desde 2023.
Kejelcha terminó segundo con 1:59:41 —el mejor debut de la historia en maratón—, y Kiplimo tercero con 2:00:28, también récord para Uganda.
Impacto y récords establecidos en el Maratón de Londres
Hasta ahora, solo Eliud Kipchoge había corrido debajo de las dos horas (1:59:40), pero fue en Viena, en 2019, con liebres rotativas, un dispositivo tecnológico especial y condiciones no reglamentarias. Nunca en una prueba abierta y oficial.
Sawe sí lo hizo. Y no vino solo. En la rama femenil, Tigst Assefa también volvió a escribir historia con un nuevo récord mundial: 2:15:41. Una jornada perfecta, con clima ideal y una multitud que llenó cada calle de la capital británica.
Londres será recordada como el día donde el maratón entró en una nueva era. La barrera de las dos horas ya no es un sueño. Es una realidad con apellido: Sawe.




