Finlandia estudia una medida poco habitual para enfrentar la falta de espacio en sus cárceles: rentar plazas penitenciarias en otros países y trasladar ahí a algunos de sus reclusos.
La propuesta fue presentada por la ministra de Justicia, Leena Meri, quien dio a conocer los resultados de un análisis sobre los requisitos legales que tendría que cumplir el país para implementar un esquema de este tipo.
El estudio tomó como referencia el modelo adoptado por Suecia, que en 2025 llegó a un acuerdo con Estonia para utilizar instalaciones penitenciarias de ese país y enviar ahí a personas privadas de la libertad.
SITUACIÓN PENITENCIARIA SUPERA LA CAPACIDAD
El sistema carcelario finlandés dispone de aproximadamente 3 mil 500 plazas, pero actualmente alberga a cerca de 3 mil 900 internos, por lo que las autoridades buscan alternativas ante el déficit de espacios.
De acuerdo con información oficial del Servicio de Prisiones, alrededor de 950 reclusos son ciudadanos extranjeros. Este grupo aumentó 76% durante la última década y, según los datos citados por las autoridades, cuatro de cada cinco nuevos internos incorporados durante ese periodo fueron extranjeros.
Entre los delitos más frecuentes por los que cumplen condena se encuentran los relacionados con tráfico de drogas, delitos sexuales y homicidios.

POSIBLE MODELO AÚN ESTÁ EN ESTUDIO
Meri señaló que el análisis también pretende preparar al gobierno para escenarios en los que sea necesario incrementar rápidamente la disponibilidad de plazas penitenciarias.
Sin embargo, la eventual medida todavía enfrenta obstáculos jurídicos. El estudio señala que serían necesarias modificaciones legislativas para superar algunas restricciones constitucionales antes de permitir el traslado de personas sentenciadas a instalaciones fuera del territorio finlandés.
Por ahora, Finlandia no ha definido qué países podrían recibir a sus presos ni ha iniciado negociaciones formales con gobiernos extranjeros. La iniciativa permanece en una etapa de evaluación legal y administrativa.

