Wallace Souza nació el 12 de agosto de 1958 en Manaos, Brasil. Creció en una favela junto a sus padres y hermanos, en medio de la pobreza pero con la cercanía familiar como un pilar fundamental. Desde pequeño, Wallace disfrutaba jugar con su hermano mayor, Ulises, quien falleció en los años 70 por una sobredosis. Este hecho marcó profundamente a Wallace y lo motivó a estudiar los caminos del crimen y las drogas en su ciudad, un lugar conocido por la violencia y el tráfico debido a su cercanía con la selva amazónica.
DE POLICÍA A PRESENTADOR DE TELEVISIÓN
A los 21 años, Wallace se convirtió en policía y más tarde estudió negocios y comportamiento humano en universidades locales. Se casó y tuvo cuatro hijos, construyendo lo que parecía una vida estable. Sin embargo, en 1987 fue despedido y encarcelado brevemente por fraude de pensión, un hecho que él siempre negó, alegando persecución política.
En 1989, Souza lanzó su proyecto más ambicioso: Canal Livre, un programa de noticias sensacionalista que rápidamente se volvió popular por transmitir en vivo redadas policiales, enfrentamientos entre pandillas y escenas de crímenes violentos. La audiencia aumentó gracias al morbo que generaban sus transmisiones, incluso mostrando muertes en directo, algo que hoy sería censurado en plataformas como YouTube.
HÉROE PARA ALGUNOS, CRIMINAL PARA OTROS
Wallace se convirtió en una figura admirada en Manaos. La comunidad lo veía como un defensor del pueblo que exponía la ineficacia de las autoridades y castigaba a los criminales. Esta imagen le permitió ingresar a la política, siendo elegido diputado de la Asamblea Legislativa de Amazonas en tres ocasiones. Sin embargo, la línea entre su rol de periodista y su implicación en el crimen era cada vez más difusa.
En 2008, la policía detuvo a Jorge "Moa" Pessoa, un ex policía y criminal, quien declaró que Wallace lideraba una organización que asesinaba a criminales rivales. Los asesinatos eran planeados de tal manera que Canal Livre podía transmitirlos en exclusiva, aumentando audiencia y poder político. Además, se descubrió que su hijo Rafael estaba involucrado en asesinatos y tráfico de drogas, usando a empleados con antecedentes criminales para ejecutar los crímenes.
LA CAÍDA DE WALLACE SOUZA
En 2009, la policía registró la casa de su hijo Rafael y halló armas, dinero en efectivo y listas de criminales asesinados. Wallace fue destituido como diputado y se convirtió en fugitivo, aunque finalmente se entregó bajo condiciones de seguridad especiales. Su juicio se centró en un solo asesinato, y debido a problemas de salud, Wallace falleció de un ataque al corazón en 2010 antes de que el proceso concluyera.
Tras su muerte, surgieron testimonios de ex empleados y reporteros de Canal Livre que describían irregularidades durante las redadas y plantación de pruebas, complicando la percepción de Wallace como un simple criminal. Sin embargo, la evidencia de la implicación de su hijo y de su círculo cercano nunca dejó de generar sospechas.

UN LEGADO POLÉMICO
Wallace Souza es recordado como un personaje contradictorio: para algunos, un héroe que enfrentaba al crimen; para otros, un manipulador que usaba la violencia para ganar poder y audiencia. Su historia refleja los límites difusos entre justicia, política y espectáculo, y cómo la fama puede convertirse en un arma de doble filo.




