Nidal Malik Hasan, expsiquiatra del Ejército de Estados Unidos condenado por el tiroteo en la base militar de Fort Hood, tiene prevista su ejecución por fusilamiento para el próximo 3 de diciembre de 2026, según la información difundida por funcionarios estadounidenses.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, señaló que buscarán que el procedimiento sea público, mientras que funcionarios del Pentágono indicaron a The Associated Press que la ejecución podría transmitirse en vivo.
A principios de octubre, el presidente Donald Trump aprobó la ejecución de Hasan, de acuerdo con Sean Parnell, portavoz del Pentágono, quien confirmó la decisión mediante una publicación en la red social X.
LA MASACRE DE FORT HOOD OCURRIÓ EN 2009
El ataque ocurrió el 5 de noviembre de 2009 en la base militar de Fort Hood, ubicada cerca de Killeen, Texas. Hasan ingresó a un edificio donde se atendía a integrantes del Ejército y abrió fuego con una pistola equipada con una mira láser.
El tiroteo dejó 13 personas asesinadas y otras 32 heridas. Durante el ataque, Hasan gritó "Allahu Akbar", una expresión en árabe que significa "Dios es grande".
De acuerdo con la información presentada durante el caso, el entonces psiquiatra militar declaró que buscaba impedir que soldados estadounidenses fueran enviados a Afganistán para combatir y matar a personas musulmanas.
FUE CONDENADO A MUERTE EN 2013
Hasan fue declarado culpable por un jurado militar en 2013 y recibió una sentencia de muerte. Desde hace más de una década permanece recluido en Fort Leavenworth, una instalación militar ubicada en Kansas.
El hombre, nacido en Virginia, tiene 56 años y su caso se convirtió en uno de los procesos militares más relevantes relacionados con un tiroteo masivo dentro de una base estadounidense.
SERÍA EL PRIMER FUSILAMIENTO MILITAR EN DÉCADAS
Si la ejecución se lleva a cabo en la fecha prevista, sería el primer fusilamiento realizado por el Ejército estadounidense desde 1961.
Ese año fue ejecutado el soldado John Bennet, condenado por la violación de una niña de 11 años. La posible ejecución de Hasan vuelve a colocar bajo atención pública el uso del fusilamiento como método de pena capital dentro del sistema militar de Estados Unidos.

