El Departamento de Justicia de Estados Unidos dio a conocer una acusación formal que ha encendido nuevamente las alertas sobre las redes internacionales de financiamiento del crimen organizado, al señalar a dos ciudadanos chinos por su presunta participación en un esquema de lavado de dinero vinculado a los cárteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La imputación fue presentada en el Distrito Este de Virginia contra Ruhuan Zhen y Hongce Wu, a quienes se les atribuye haber operado durante varios años una compleja red de blanqueo de capitales proveniente del narcotráfico, en colaboración con organizaciones criminales transnacionales.
EU SEÑALA A CHINOS DE LAVADO DE DINERO
De acuerdo con la acusación, las operaciones ilícitas habrían ocurrido al menos desde noviembre de 2016 hasta abril de 2025, periodo en el que los señalados y sus cómplices habrían utilizado métodos sofisticados y clandestinos para mover recursos ilícitos.
Entre estas estrategias se incluyen transferencias espejo, cuentas bancarias en el extranjero, aplicaciones de mensajería encriptada, sistemas de verificación de números de serie y operaciones comerciales simuladas para ocultar el origen del dinero.
Las autoridades estadounidenses sostienen que los recursos blanqueados estarían vinculados al tráfico de drogas como cocaína y fentanilo, sustancias que forman parte central del mercado ilícito operado por redes criminales en América, Asia y otras regiones.
El caso, según el Departamento de Justicia, involucra una red de alcance global con operaciones en Estados Unidos, México, diversos países de Latinoamérica, China y otros puntos estratégicos, lo que refleja la complejidad del flujo financiero detrás del narcotráfico internacional.
Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que ambos acusados fueron formalmente imputados el 24 de abril de 2025 por un gran jurado federal en Alexandria, Virginia, y actualmente permanecen prófugos de la justicia.
Asimismo, se detalló que Zhen y Wu enfrentan una posible pena máxima de hasta 20 años de prisión cada uno, en caso de ser declarados culpables por un tribunal federal, que será el encargado de determinar la sentencia conforme a las directrices legales correspondientes.
En la investigación también participó la Administración para el Control de Drogas, la cual ha documentado en múltiples informes la participación de redes internacionales en el flujo de precursores químicos y lavado de dinero asociado al tráfico de fentanilo, una de las principales crisis de salud pública en Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses han reiterado en diversas ocasiones que existe una conexión operativa entre organizaciones criminales de México y redes financieras internacionales, particularmente en Asia, para facilitar el movimiento y legitimación de ganancias ilícitas.




