El Gobierno de Estados Unidos autorizó pruebas de un arma de energía dirigida que genera una intensa sensación de calor sobre la piel, como parte del desarrollo de posibles tácticas para operaciones en la frontera con México, informó CNN.
La autorización fue concedida por el Pentágono al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), de acuerdo con un memorando firmado el mes pasado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, al que tuvo acceso el medio estadounidense.
El dispositivo, denominado Sistema de Denegación Activa (ADS, por sus siglas en inglés), emite un haz invisible de ondas electromagnéticas que puede alcanzar distancias cercanas a un kilómetro. Su funcionamiento provoca una sensación de ardor en las personas expuestas, comparable, según funcionarios militares, al calor intenso que se siente al abrir un horno.
A diferencia de las armas convencionales, el sistema está diseñado para generar un efecto térmico sin recurrir a proyectiles. Sin embargo, su clasificación como arma no letal no significa que esté exenta de riesgos.

FRONTERA COMO ESCENARIO DE PRUEBAS
CNN señaló que todavía no se han detallado los lugares, las condiciones ni las circunstancias en las que podría probarse el dispositivo. No obstante, funcionarios actuales y anteriores de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza han señalado que, durante años, existieron conversaciones internas sobre su posible empleo para dispersar grupos de personas en la zona limítrofe.
Patrick Weaver, subjefe de Estado Mayor del secretario de Guerra, describió la frontera como un espacio para ensayar nuevos sistemas militares, incluidas tecnologías de energía dirigida. En una publicación en X, afirmó que la frontera estaba bloqueada.
La eventual utilización del ADS representaría una medida inusual en las operaciones fronterizas estadounidenses, en un contexto marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias durante la administración de Donald Trump.
TAMBIÉN RESTRINGEN EL USO DE DRONES
Paralelamente, Estados Unidos ha reforzado las medidas contra aeronaves no tripuladas en la frontera sur. La Administración Federal de Aviación (FAA) anunció restricciones temporales para vuelos de drones no autorizados, hasta 400 pies de altura y dentro de una milla náutica al norte de la línea fronteriza.
Además, en abril, la FAA y el Pentágono acordaron permitir el uso de sistemas antidrones con láser de alta energía para responder a posibles amenazas relacionadas con estos aparatos.

