La búsqueda de Noah Woods, un niño de tres años que desapareció mientras se encontraba en un parque infantil de Brantham, Suffolk, Inglaterra, terminó con un desenlace trágico.
El menor, quien tenía autismo, sordera parcial y no utilizaba lenguaje verbal, era buscado desde la tarde del martes 15 de septiembre mediante un amplio operativo en el que participaron equipos especializados y más de mil 300 voluntarios.
CASI DOS DÍAS DE BÚSQUEDA
Noah fue visto por última vez alrededor de las 15:00 horas, cuando se separó de un familiar y corrió por un callejón en dirección a una nueva zona habitacional.
A partir de ese momento comenzó un operativo para localizarlo. Equipos caninos, helicópteros de la Guardia Costera y elementos del grupo Suffolk Lowland Search and Rescue participaron en las labores.
Las características del menor hicieron que las autoridades solicitaran una búsqueda urgente, mientras familiares y voluntarios recorrían los alrededores del parque donde había sido visto.
LOCALIZAN UN CUERPO EN UN ESTANQUE
Después de casi dos días de búsqueda, equipos de buceo localizaron el cuerpo de un menor en Decoy Pond, un estanque artificial ubicado a menos de un kilómetro del lugar donde Noah había sido visto por última vez.
El sitio se encontraba dentro del área que las autoridades consideraban que el pequeño podía haber alcanzado después de alejarse del parque infantil de Merriam Close.
El estanque fue acordonado mientras continuaban las diligencias correspondientes.
AUTORIDADES PIDEN RESPETAR A LA FAMILIA
Tom Pearse, de la Policía de Suffolk, informó que en ese momento todavía estaba pendiente la identificación formal del cuerpo; sin embargo, la familia de Noah ya había sido notificada.
El funcionario pidió respeto a la privacidad de los familiares mientras se desarrollaban los procedimientos correspondientes.
La noticia provocó escenas de tristeza entre los voluntarios que habían participado durante horas en el operativo de búsqueda.
INVESTIGAN QUÉ OCURRIÓ
De acuerdo con los primeros reportes, Decoy Pond tiene una profundidad promedio de aproximadamente 1.5 metros y alcanza casi tres metros en algunas zonas.
Las cámaras de vigilancia también fueron revisadas por los investigadores para reconstruir los últimos movimientos conocidos del menor.
Mientras continúan las diligencias, las autoridades mantienen acordonada el área del estanque para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió la muerte de Noah.

