El gatito Larry celebra 15 años como "jefe ratonero" de Downing Street

Con su pelaje atigrado gris y blanco y su carácter independiente, Larry se ha convertido en un símbolo de estabilidad

El gatito Larry celebra 15 años como jefe ratonero de Downing Street

En medio de cambios políticos constantes en Reino Unido, hay una figura que se ha mantenido firme durante más de una década: Larry, el famoso gato que este 15 de febrero cumple 15 años como Jefe Ratonero del Gabinete en el número 10 de 10 Downing Street.

Con su pelaje atigrado gris y blanco y su carácter independiente, Larry se ha convertido en un símbolo de estabilidad. Ha "servido" bajo el mando de seis primeros ministros y, para muchos británicos, parece que más bien ellos han servido bajo su supervisión.

DE REFUGIO ANIMAL AL CORAZÓN DEL PODER

Larry fue adoptado en 2011 del Battersea Dogs and Cats Home por el entonces primer ministro David Cameron. Desde entonces, su residencia oficial es la emblemática puerta negra del número 10.

Según el perfil oficial del gobierno británico, entre sus funciones están recibir invitados, inspeccionar la seguridad y, con humor británico de por medio, probar los muebles antiguos para verificar su calidad.

En estos años ha convivido con líderes como Barack Obama, Donald Trump y Volodymyr Zelensky, a quienes en más de una ocasión ha eclipsado en fotografías oficiales. Incluso fue captado descansando bajo "La Bestia", el vehículo blindado presidencial estadounidense, durante una visita oficial.

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UN GATO CON CARÁCTER PROPIO

Larry no solo es conocido por su cargo simbólico, sino también por su personalidad. Fotógrafos que cubren la residencia oficial aseguran que tiene un talento especial para aparecer justo cuando más cámaras hay frente a la puerta.

Aunque su papel como cazador de ratones ha sido debatido —ha sido fotografiado atrapando algún roedor y hasta una paloma—, muchos coinciden en que su verdadero poder es simbólico.

Ha compartido territorio con mascotas de primeros ministros como el perro Dilyn, de Boris Johnson, y Nova, la labrador de Rishi Sunak. Actualmente, mantiene su dominio en las áreas de trabajo mientras otras mascotas ocupan espacios privados.

UN SÍMBOLO NO PARTIDISTA

Expertos en historia de la relación entre humanos y animales consideran que Larry representa algo más que una mascota oficial. En un entorno político polarizado, su figura funciona como un elemento neutral, casi como "poder blando" en versión felina.

A sus 18 o 19 años, Larry ha reducido el ritmo, pero sigue patrullando su territorio y descansando sobre el alféizar de la ventana, encima del radiador, justo detrás de la puerta más famosa de Reino Unido.

En un país donde la política cambia con frecuencia, Larry permanece. Y para muchos británicos, tocar su lugar en Downing Street sería casi un error estratégico.