Joaquín "El Chapo" Guzmán volvió a manifestar su interés en ser extraditado a México mediante una nueva carta dirigida a las autoridades estadounidenses, en la que también reclama que sus derechos sean respetados bajo los principios de igualdad establecidos en la legislación de Estados Unidos.
La misiva, fechada el 3 de junio y difundida por el periodista Keegan Hamilton, fue enviada apenas un día después de que se hiciera pública otra carta con peticiones similares. En el documento, el exlíder del Cártel de Sinaloa sostiene que tiene derecho a recibir un trato igualitario dentro del sistema judicial estadounidense.
"Mi nombre es Joaquín El Chapo Guzmán, y tengo los derechos que otorgan las leyes de la Constitución de EE.UU. y la Ley Americana en los tribunales del Distrito Este para que se respeten mis derechos a ser tratado con igualdad", señala el escrito.
INSISTE EN EL PROCESO DE EXTRADICIÓN
En la nueva comunicación, Guzmán Loera asegura que su solicitud se basa en criterios relacionados con el proceso de extradición y el cumplimiento de su condena. Además, afirma que busca la aplicación de sus derechos conforme a las leyes mexicanas y estadounidenses.
La carta se suma a una serie de documentos enviados recientemente por el narcotraficante. El pasado 2 de junio también fue divulgada otra misiva en la que reiteraba su intención de ser trasladado a México.
LAS OTRAS PETICIONES DE GUZMÁN LOERA
El 19 de mayo se dieron a conocer otras tres cartas firmadas por Guzmán Loera. En ellas, argumentó que se han vulnerado sus derechos y solicitó la revisión de distintos aspectos de su caso judicial.
Entre sus demandas destaca una apelación para obtener un nuevo juicio, al considerar que no existieron pruebas suficientes en su contra. También solicitó beneficios adicionales, entre ellos la posibilidad de recibir visitas de sus hijas.
Actualmente, Guzmán cumple una sentencia de cadena perpetua en la prisión federal de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado. Fue declarado culpable el 12 de febrero de 2019 por un jurado federal en Brooklyn, Nueva York, tras un juicio de 12 semanas encabezado por el juez Brian Cogan.





