El gobierno de Donald Trump presentó este miércoles una nueva Estrategia Antiterrorista de Estados Unidos en la que coloca a los cárteles del narcotráfico como una de las principales amenazas para la seguridad nacional y advierte que podría actuar incluso sin el consentimiento de otros países si considera que no hay cooperación.
El documento, difundido por la Casa Blanca, representa uno de los posicionamientos más contundentes de la actual administración en materia de combate al narcotráfico, particularmente en lo relacionado con el tráfico de fentanilo y las redes criminales transnacionales.
La estrategia fue detallada por Sebastian Gorka, asesor antiterrorista, quien subrayó que Estados Unidos ya no tratará a los cárteles únicamente como organizaciones delictivas, sino como amenazas comparables a grupos terroristas internacionales.
"Ya no permitimos que los cárteles y las bandas que han envenenado a millones de estadounidenses actúen libremente en nuestra región", señala el documento.
EU ABRE LA PUERTA A ACCIONES UNILATERALES
Uno de los puntos más relevantes de la estrategia es que Washington deja abierta la posibilidad de intervenir sin autorización de otros gobiernos en caso de considerar que estos no colaboran o incluso facilitan las operaciones del crimen organizado.
"Si no pueden o no quieren, estaremos tomando cualquier acción necesaria para proteger a nuestro país, especialmente si el gobierno en cuestión es cómplice de los cárteles", advierte el texto.
Aunque no se menciona directamente a México, la política surge apenas días después de que Estados Unidos exigiera resultados "tangibles" en materia de combate al narcotráfico, incluyendo detenciones, extradiciones y acciones contra funcionarios vinculados a estas redes como el caso de Rubén Rocha Moya.
El cambio de enfoque responde, según autoridades estadounidenses, al impacto del tráfico de drogas, particularmente el fentanilo, al que consideran una amenaza comparable con armas de destrucción masiva debido al número de muertes por sobredosis.




