Estados Unidos encendió nuevas alertas sanitarias tras detectar gusano barrenador del Nuevo Mundo en un uapití en Texas y confirmar otro caso en una vaca destinada a la producción de carne en Nuevo México.
De acuerdo con el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA), el primer hallazgo en fauna silvestre del país se registró en el condado de Pecos, luego de que un cazador abatiera al ejemplar en un rancho cinegético.
Ante esta situación, las autoridades de Texas ampliarán las labores de vigilancia en la zona, mientras que en Nuevo México se estableció un perímetro de al menos 20 kilómetros alrededor del sitio donde se localizó la vaca infectada. Dentro de esta área, los animales deberán ser revisados y recibir tratamiento, de ser necesario, antes de ser trasladados.
Los equipos estatales y federales también intensificaron la colocación de trampas para capturar moscas y detectar posibles nuevos focos de infestación.
México, en el contexto de la propagación
El avance del gusano barrenador desde Centroamérica hacia el norte, a través de México, llevó al Gobierno estadounidense a suspender durante más de un año las importaciones de ganado bovino mexicano como medida preventiva.
El comercio se reanudó parcialmente en agosto, mediante un punto de entrada en Arizona y bajo un esquema de reapertura gradual. La suspensión contribuyó a reducir la disponibilidad de ganado en Estados Unidos y presionó al alza los precios de la carne de res para los consumidores.
El gusano barrenador es una plaga cuyas larvas se alimentan de tejido vivo y pueden afectar tanto al ganado como a la fauna silvestre y a las personas. Aunque fue erradicado de Estados Unidos hace décadas, los nuevos hallazgos mantienen la preocupación por su posible expansión.
Hasta la información proporcionada, no se ha confirmado que los dos animales detectados recientemente se hayan infectado directamente en México.

