Condenan a cadena perpetua a mujer por 2 onzas de marihuana en Mississippi

Su caso ha generado debate en Estados Unidos y ha impulsado campañas públicas que piden su liberación

Condenan a cadena perpetua a mujer por 2 onzas de marihuana en Mississippi

Tameka Drummer cumple una sentencia de prisión de por vida sin posibilidad de libertad condicional en el estado de Mississippi desde 2008, tras ser condenada por posesión de menos de dos onzas de marihuana.

Su caso ha generado debate en Estados Unidos y ha impulsado campañas públicas que piden su liberación, al considerar que la pena resulta desproporcionada frente al delito más reciente que se le imputó.

CÓMO COMENZÓ SU CONDENA

La historia se remonta a 2006, cuando fue detenida durante una revisión de tránsito por una placa vencida en el condado de Alcorn, Mississippi.

Durante el registro del vehículo, oficiales encontraron menos de dos onzas de marihuana, una cantidad que en varios estados estadounidenses suele castigarse con multas o sanciones menores.

Sin embargo, las autoridades aplicaron la ley de "habitual offender" o delincuente habitual, que impone penas severas a personas con antecedentes penales que cometen un nuevo delito.

POR QUÉ RECIBIÓ CADENA PERPETUA

Drummer tenía dos condenas previas en el estado de Tennessee: homicidio involuntario en 1992 y asalto agravado en 1998.

Bajo la legislación de Mississippi, dos antecedentes por delitos violentos y un tercer delito, aunque sea no violento, pueden activar automáticamente la pena máxima sin posibilidad de libertad condicional.

Así, el cargo por posesión de marihuana derivó en una sentencia vitalicia sin opción a reducción.

EL CONTEXTO LEGAL EN MISSISSIPPI

Mississippi es uno de los estados con mayores tasas de encarcelamiento en el país. Sus leyes de reincidencia han sido señaladas por organizaciones de justicia penal por amplificar castigos incluso cuando el delito más reciente es menor.

En 2021 se aprobaron cambios que ampliaron la elegibilidad para libertad condicional en ciertos casos, pero las personas condenadas bajo la ley de delincuente habitual quedaron excluidas, lo que mantiene a Drummer sin posibilidad de revisión bajo el nuevo esquema.

IMPACTO EN SU FAMILIA

Cuando fue encarcelada, Drummer tenía 34 años y era madre de cuatro hijos. El menor tenía apenas cuatro años.

Familiares han señalado que la sentencia no solo afectó a la mujer, sino también a sus hijos, quienes crecieron sin su presencia durante casi dos décadas.

CAMPAÑAS POR SU LIBERACIÓN

El caso ha motivado peticiones en línea y campañas de organizaciones que abogan por reformas en las leyes de reincidencia. Activistas han solicitado al gobernador de Mississippi, Tate Reeves, que considere un indulto o conmutación de la pena.

Una petición en la plataforma Change.org ha reunido cientos de miles de firmas, argumentando que mantenerla en prisión por un delito que hoy en muchos estados está despenalizado representa un uso desproporcionado de recursos públicos.

Hasta ahora, autoridades estatales han señalado que la sentencia se aplicó conforme a la ley vigente y que cualquier modificación debe realizarse por la vía legislativa o judicial correspondiente.

UN CASO QUE REABRE EL DEBATE

La situación de Tameka Drummer se ha convertido en un ejemplo citado en discusiones sobre política de drogas, sentencias obligatorias y leyes de reincidencia.

Para críticos del sistema, este caso evidencia cómo delitos menores pueden desencadenar castigos extremos cuando existen antecedentes, generando consecuencias sociales y familiares que perduran por generaciones.