La Casa Blanca incorporó una nueva sección de videojuegos a su sitio oficial, una estrategia que mezcla entretenimiento con el discurso político de la administración de Donald Trump. Entre las propuestas disponibles aparecen dinámicas relacionadas con la migración irregular, las deportaciones y la construcción del muro fronterizo.
La iniciativa forma parte de la estrategia digital impulsada por el gobierno estadounidense para difundir sus mensajes políticos y reforzar las prioridades de Trump mediante contenidos dirigidos a los usuarios de internet.
VIDEOJUEGOS CON TEMÁTICA MIGRATORIA
Uno de los títulos que más atención ha generado es "Rio Run", un juego inspirado en la mecánica del clásico Snake. En él, los participantes deben recorrer la zona del Río Grande mientras capturan a personas que intentan cruzar la frontera.
Cada captura incrementa la puntuación relacionada con las deportaciones. Los personajes interceptados cambian posteriormente su apariencia y aparecen con uniformes de color naranja, siguiendo al protagonista durante el recorrido.
El personaje utilizado por el jugador representa a un hombre blanco de edad avanzada que viste camisa y corbata, mientras que quienes intentan atravesar la frontera aparecen con diferentes tonos de piel.
Otra propuesta lleva por nombre "Build The Wall", en la que los usuarios deben colocar ladrillos para levantar una barrera y evitar lo que el propio juego presenta como un "asedio zombi" en la frontera.
La página también incluye opciones alejadas del tema migratorio. Una de ellas consiste en controlar un águila calva sobre el National Mall, mientras otra plantea recolectar diamantes y dinero para aumentar las llamadas "cuentas Trump" de los hijos del presidente.

UNA ESTRATEGIA DIGITAL CONTROVERTIDA
Un funcionario de la Casa Blanca explicó que los videojuegos buscan reforzar la imagen de una administración asociada con la diversión, el éxito y sus objetivos políticos, al tiempo que contrastan con lo que describió como la visión de los demócratas.
La decisión, sin embargo, generó cuestionamientos entre usuarios de redes sociales, particularmente por utilizar un espacio institucional para presentar contenidos de carácter político y referencias humorísticas sobre la migración.
La administración Trump ya había convertido el portal presidencial en una herramienta para comunicar mensajes políticos de manera poco convencional. El propio gobierno ha defendido esta estrategia como una forma de aprovechar internet para difundir directamente su narrativa sin depender de los canales tradicionales.

