El incendio forestal de mayor impacto en Bélgica, se dio en la provincia de Lieja,en el parque natural de Hautes Fagnes, empezó el pasado viernes y aún continúan las labores para controlarlo, convirtiéndose así en el peor siniestro de este tipo registrado en la historia de ese país.
El avance de las llamas calcinó cerca de 3 mil hectáreas de vegetación en las inmediaciones de la frontera con Alemania y obligó al desalojo de alrededor de 600 personas, mientras unos 500 bomberos y militares participan en las labores para contener el fuego, que ha generado una extensa columna de humo negro visible en buena parte de la región y que incluso ha alcanzado zonas de Alemania y Francia.
El incendio se originó en la región francófona de Valonia, en una zona montañosa donde se encuentra el Signal de Botrange, el punto de mayor altitud de Bélgica, con casi 700 metros sobre el nivel del mar.
CLIMA AYUDA A CONTENER LAS LLAMAS
Las condiciones meteorológicas registradas este lunes 17 de agosto han favorecido las labores de los equipos de emergencia, las precipitaciones débiles y el viento en dirección favorable están ayudando a contener la propagación del fuego, de acuerdo con declaraciones de un bombero a una agencia de noticias Belga.
Sin embargo, las autoridades mantienen la alerta debido a que existen áreas de difícil acceso para los vehículos terrestres, donde las llamas podrían continuar avanzando.

EVACUAN COMUNIDADES
La localidad belga de Kuchelscheid, situada cerca de la frontera alemana, permanece evacuada desde el sábado, sus habitantes todavía no han podido regresar a sus viviendas debido a la cercanía del incendio.
Del lado alemán, unas 30 personas de 17 viviendas en distintos barrios de Monschau fueron desalojadas durante la noche del domingo como medida preventiva, aunque las llamas se encuentran a aproximadamente 300 metros de la frontera, las autoridades consideran que, por ahora, no existe riesgo de que el incendio se extienda hacia territorio alemán.
La situación es seguida con especial atención en Alemania, donde este lunes fue controlado otro incendio que desde el jueves había destruido unas 300 hectáreas en la región de Eifel, considerado el mayor registrado en la historia del estado de Renania del Norte-Westfalia.

APOYO DE OTROS PAÍSES
Los trabajos de emergencia cuentan con apoyo aéreo, hasta nueve aeronaves participan en las labores de extinción, entre ellas dos helicópteros de la Policía Federal belga, dos hidroaviones suecos, cuatro helicópteros enviados por Alemania y Noruega, además de un helicóptero neerlandés.
A pesar del despliegue, los bomberos belgas anticiparon que la emergencia podría prolongarse durante varias semanas, debido a la presencia de zonas inaccesibles para los equipos terrestres y al riesgo de que algunos focos continúen activos bajo la vegetación.

