El aumento de lesiones graves y muertes entre niños y jóvenes involucrados en accidentes con bicicletas eléctricas encendió las alertas en Estados Unidos, donde autoridades comenzaron a endurecer las medidas para frenar el problema.
Especialistas advierten que la velocidad y el peso de estos vehículos están provocando lesiones más severas que las registradas en bicicletas tradicionales. Hospitales reportan traumatismos craneoencefálicos, hemorragias internas y cirugías de emergencia.
RESPALDO AL ESTUDIO
Estudios publicados en revistas médicas como Neurosurgery y Trauma Surgery & Acute Care Open respaldan la preocupación de los especialistas. La Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos también ha advertido sobre los riesgos asociados con estos vehículos.
John Austin, de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Diego, señaló que las víctimas suelen ser más jóvenes y con frecuencia no utilizan casco. Esto, combinado con mayores velocidades, incrementa la gravedad de las lesiones.
Organizaciones como PeopleForBikes alertan además que algunos vehículos vendidos como bicicletas eléctricas tienen características propias de motocicletas, como motores de gran tamaño, estructuras pesadas y neumáticos robustos, lo que genera cuestionamientos sobre su regulación.
En Estados Unidos, las normas varían entre estados y existen vehículos que pueden alcanzar velocidades superiores a 40 kilómetros por hora sin requerir los mismos controles que una motocicleta. En Nueva York, incluso se han anunciado sanciones contra comercios que vendan modelos no regulados.

REGULACIÓN Y EDUCACIÓN
La responsabilidad de los padres también está bajo la lupa. En el condado de Orange, California, la fiscalía mantiene más de 40 investigaciones relacionadas con padres de menores involucrados en accidentes, incluidos casos donde presuntamente se adquirieron o modificaron vehículos para aumentar su velocidad.
Otros estados, como Nueva Jersey e Illinois, establecen requisitos como edades mínimas, licencias y límites de velocidad. Sin embargo, la falta de un marco uniforme mantiene diferencias importantes en las reglas que deben cumplir los menores y sus familias.
Expertos consideran que la solución no pasa necesariamente por prohibir la movilidad eléctrica, sino por combinar regulación, vigilancia a fabricantes y vendedores, responsabilidad de los padres y educación vial. La prioridad, advierten, es evitar que vehículos de alta potencia sean tratados como simples juguetes.
PRINCIPAL CAUSA
El exceso de velocidad en estos vehículos se ha convertido en uno de los principales factores detrás de los accidentes, especialmente entre menores. Al alcanzar velocidades elevadas, el riesgo de perder el control aumenta y, en caso de una caída o colisión, las consecuencias pueden ser mucho más graves.

