Un ataque con misil contra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, en Riad, capital de Arabia Saudita, dejó un saldo de 12 personas fallecidas y más de 300 heridas, algunas de ellas en estado crítico, de acuerdo con autoridades de aviación civil.
El hecho se convirtió en uno de los episodios más mortíferos registrados en los países árabes del Golfo desde el inicio de la guerra con Irán. Hasta el momento del reporte, las autoridades no habían atribuido oficialmente la responsabilidad del impacto.
Entre las víctimas mortales se encontraban cuatro ciudadanos saudíes, dos bangladesíes y personas originarias de Palestina, Estados Unidos, Egipto, Jordania, Siria y Sudán. Los lesionados fueron trasladados a distintos hospitales para recibir atención médica.
Un funcionario regional indicó que el proyectil alcanzó el complejo que alberga las terminales 3 y 4, destinadas a vuelos nacionales.
SUSPENDEN VUELOS Y AUMENTA LA ALERTA REGIONAL
Tras el ataque, las autoridades suspendieron temporalmente las operaciones del aeropuerto hasta la medianoche. Los accesos quedaron bloqueados, se reforzó la presencia policial y numerosos vuelos fueron desviados a otras instalaciones, según datos del rastreador Flightradar24.
Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Australia y Canadá emitieron advertencias para que sus ciudadanos evitaran el aeropuerto. Además, distintas aerolíneas internacionales ya habían cancelado o suspendido temporalmente servicios hacia Riad y otros destinos saudíes.
La ofensiva ocurre en medio de una escalada entre la coalición encabezada por Arabia Saudita y los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán. Los enfrentamientos se intensificaron después de que las fuerzas saudíes lanzaran una operación militar contra los insurgentes.
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que evaluaba la posibilidad de que su país participara en ataques contra los hutíes tras conocer el nuevo incidente.
ARABIA SAUDITA BUSCA REFUERZOS PARA SU DEFENSA
La sucesión de ataques contra aeropuertos, instalaciones militares e infraestructura petrolera ha incrementado la preocupación por la seguridad regional y sus posibles repercusiones económicas.
Funcionarios regionales señalaron que Arabia Saudita enfrenta limitaciones en sus reservas de misiles interceptores y ha solicitado apoyo de defensa aérea a Francia, Reino Unido, Pakistán y Egipto.
En paralelo, la Agencia Europea de Seguridad Aérea advirtió sobre los riesgos para la aviación civil ante la capacidad de los hutíes para alcanzar objetivos en zonas alejadas de Yemen, incluida Riad.
La situación mantiene bajo presión las operaciones aéreas y eleva el riesgo de que el conflicto se extienda a más territorios del Golfo.

