Cada 18 de septiembre, México tiene una fecha dedicada a una planta que está presente tanto en la gastronomía como en la identidad del país: el nopal. Aunque para muchas personas forma parte de la comida cotidiana, esta cactácea también tiene una historia que se remonta miles de años.
El Día Nacional del Nopal fue establecido en 2017, cuando se propuso que el 18 de septiembre de cada año fuera dedicado a reconocer la importancia de esta planta. La iniciativa destacó su valor cultural, alimentario, económico, ecológico e incluso industrial.
Una planta ligada a la historia de México
El nopal pertenece al género Opuntia y es originario del continente americano. México es uno de los principales centros de diversidad de esta planta: de las aproximadamente 200 especies de nopales que existen, alrededor de 101 se encuentran en territorio mexicano.
Su presencia en la historia nacional va mucho más allá de la cocina. El nopal aparece asociado con la fundación de México-Tenochtitlan y forma parte de la imagen representada en el Escudo Nacional, donde un águila se encuentra sobre un nopal mientras sostiene una serpiente.
Además, su consumo tiene raíces antiguas. Diversas investigaciones señalan que las poblaciones de lo que hoy es México comenzaron a domesticar y aprovechar esta planta hace miles de años. Con el paso del tiempo, sus pencas y frutos se incorporaron a la alimentación de distintas comunidades.
Actualmente, el nopal se consume de muchas maneras: asado, cocido, en ensaladas, salsas, guisos, jugos e incluso productos procesados. Su fruto, conocido como tuna, también forma parte de la gastronomía mexicana.
La planta tiene además características que la hacen útil en regiones áridas y semiáridas, debido a que puede desarrollarse con una cantidad relativamente baja de agua. También contribuye a disminuir la erosión del suelo y puede servir como alimento para diferentes especies animales

