Los alimentos funcionales han ganado relevancia en los últimos años debido a que, además de aportar nutrientes, contienen compuestos bioactivos que pueden generar beneficios adicionales para la salud. Investigadores del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), en Hermosillo, explicaron que estos productos son objeto de estudio por su potencial para contribuir a la prevención de enfermedades y mejorar la calidad de vida.
ALGUNOS EJEMPLOS DE ALIMENTOS FUNCIONALES
- Yogur con probióticos: Contiene bacterias benéficas que favorecen el equilibrio de la microbiota intestinal.
- Leches fermentadas: Ayudan a mejorar la digestión y aportan microorganismos beneficiosos.
- Quesos fermentados: Además de ser fuente de proteínas y calcio, pueden contener compuestos funcionales derivados de la fermentación.
- Pulque: Bebida tradicional mexicana estudiada por sus microorganismos y posibles beneficios para la salud.
- Tepache: Elaborado a partir de la fermentación de la piña, contiene compuestos generados durante este proceso.
- Tejuino: Bebida de maíz fermentado que forma parte de la riqueza alimentaria tradicional de México.
- Pozol: Producto tradicional elaborado con maíz que actualmente es analizado por sus propiedades nutricionales y microbiológicas.
Los especialistas señalaron que la fermentación juega un papel importante en estos alimentos, ya que puede mejorar su sabor, textura y valor nutricional, además de favorecer el desarrollo de microorganismos que contribuyen al bienestar intestinal.
Asimismo, destacaron que México cuenta con una amplia variedad de alimentos y bebidas tradicionales que continúan siendo estudiados por la comunidad científica, no solo por sus características nutricionales, sino también por el potencial que tienen para impulsar una alimentación más saludable y el desarrollo de productos innovadores para la industria alimentaria





