Una niña de dos años resultó lesionada la mañana de este sábado 24 de octubre, luego de que un artefacto que contenía una sustancia irritante estallara mientras su hermano de siete años lo golpeaba con un martillo.
El incidente ocurrió alrededor de las 11:00 horas, en un domicilio ubicado en el cruce de las calles Antonio Castro y República de Panamá de la colonia Unión de Ladrilleros, al poniente de Hermosillo, donde se encontraban varios integrantes de una familia.
De acuerdo con los primeros reportes, el objeto fue identificado como una granada de gas lacrimógeno, aunque otras versiones señalan que se trataba de un recipiente de gas pimienta.
¿Cómo ocurrió la explosión en Hermosillo?
Según la información proporcionada por Víctor Vega, maquinista del Departamento de Bomberos de Hermosillo, el niño de siete años se encontraba jugando con el artefacto en el patio frontal de la vivienda.
Al golpearlo repetidamente con un martillo, el recipiente estalló y liberó su contenido cuando su hermanita estaba junto a él.
"Lo golpeó con un martillo y lo reventó; al momento de golpearlo estaba la menor de dos años con él a un lado, explotándole en parte de la cara", explicó el bombero.
Otros familiares que permanecían dentro del inmueble también presentaron irritación leve en los ojos y la garganta, aunque no requirieron hospitalización.
¿Cuál es el estado de salud de la niña?
Tras recibir el reporte, elementos del Departamento de Bomberos de Hermosillo y paramédicos de la Cruz Roja acudieron al domicilio para brindar atención a los afectados.
Una de las versiones señala que la pequeña fue trasladada al Hospital Infantil del Estado de Sonora para una revisión médica. Otro reporte indica que ambos hermanos fueron llevados a una unidad de salud.
Pese a las diferencias entre los informes, coinciden en que la niña no presentaba lesiones de gravedad durante la valoración inicial.
Hasta el momento, no se ha difundido un diagnóstico médico definitivo ni se ha confirmado oficialmente el tipo de artefacto involucrado.
El incidente también pone de manifiesto los riesgos de mantener productos químicos o dispositivos de defensa personal al alcance de los menores, debido a las lesiones que pueden provocar por contacto directo o exposición a sustancias irritantes.

