Héroe sin capa del ABC: Francisco Manuel López, el hombre que chocó su Pick Up 21 veces

Su rápida reacción durante la emergencia permitió abrir acceso a rescatistas y voluntarios que luchaban por sacar a menores atrapados entre el fuego

Francisco Manuel López utilizó su camioneta para derribar muros de la Guardería ABC y facilitar el ingreso de rescatistas durante la tragedia que conmocionó a Sonora y a todo México.
Francisco Manuel López utilizó su camioneta para derribar muros de la Guardería ABC y facilitar el ingreso de rescatistas durante la tragedia que conmocionó a Sonora y a todo México.

Mientras las llamas consumían la Guardería ABC y el humo impedía el acceso de rescatistas, un joven tomó una decisión desesperada que ayudaría a salvar decenas de vidas. Con su camioneta, Francisco Manuel López derribó parte de los muros del inmueble para abrir paso a quienes intentaban rescatar a los menores atrapados.

La tarde del 5 de junio de 2009, Francisco trabajaba en un taller de laminados cercano cuando recibió una llamada de su padre para alertarlo sobre el incendio. Al llegar al lugar encontró una escena caótica: policías, bomberos y civiles intentaban abrirse paso hacia el interior de la estancia infantil, pero una pared bloqueaba el acceso y la intensa humareda hacía imposible entrar por la puerta principal.

"Estaban tratando de tumbar la pared con un pico porque la bodega no tenía más que una puerta principal y por ahí no podían salir ni entrar. Había mucho humo", recordó años después.

Ante la desesperación de quienes se encontraban en el sitio, decidió utilizar su camioneta tipo pick up para derribar la estructura. El primer impacto apenas logró fracturar el concreto, pero los presentes le pidieron continuar. Francisco golpeó el muro una y otra vez hasta abrir el primer boquete.

"En el primer impacto se quedó encajado el pico en la caja. Toda la gente me gritaba que siguiera, que derribara la pared", narró.

Gracias a esas aberturas, rescatistas y ciudadanos pudieron ingresar a distintas áreas de la guardería para buscar a los niños que permanecían atrapados.

Tras completar la maniobra, Francisco también ingresó al inmueble para ayudar en las labores de rescate. Lo que encontró dentro sigue siendo uno de los recuerdos más dolorosos de aquella tragedia.

"Entré para ayudar y me di cuenta que había niños encerrados adentro de los cuartos de la bodega. Tuvieron que tumbar las puertas para sacarlos", relató.

"El primer policía que entró no tardó ni cinco minutos para salir gateando y ahogado por el humo. Yo levanté pedazos de hielo seco ardiendo y vi niños con plástico derretido pegado en la piel", contó.

De acuerdo con testimonios recabados tras la tragedia, al menos 66 menores que inicialmente eran buscados por sus familias fueron trasladados por vecinos a hospitales y domicilios particulares.

Aunque con el paso de los años su nombre quedó ligado al rescate de la Guardería ABC, Francisco nunca se consideró un héroe. Sin embargo, en Sonora muchos lo reconocieron como una de las personas que arriesgó su vida para ayudar durante uno de los episodios más dolorosos en la historia reciente del estado.


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