Las pérdidas ocasionadas por el incendio registrado la noche del lunes en el Mercado Francisco I. Madero, conocido como Mercado de Abastos de Hermosillo, comenzaron a dimensionarse este martes. El fuego consumió completamente el área de descarga del inmueble y también alcanzó viviendas del fraccionamiento San Jerónimo, dejando importantes daños materiales.
Al recorrer la zona afectada, era evidente la magnitud del siniestro. La estructura metálica del tejabán quedó severamente dañada y con riesgo de colapso, mientras que toneladas de mercancía, entre ellas tomate, cebolla, chile verde y otros productos perecederos, terminaron reducidas a cenizas.
De acuerdo con trabajadores del mercado, la presencia de numerosas tarimas en el patio habría favorecido la rápida propagación de las llamas.
En algunos inmuebles, el intenso calor hizo estallar ventanas y permitió que las llamas ingresaran a habitaciones. Las paredes quedaron cubiertas de hollín y varios habitantes tuvieron que abandonar sus hogares mientras los cuerpos de emergencia combatían el incendio.
En las labores participaron elementos del Departamento de Bomberos, Policía Municipal, Policía Estatal y Cruz Roja, quienes trabajaron durante varias horas para evitar que el fuego continuara propagándose hacia más viviendas y establecimientos.
Comerciantes recordaron que hace aproximadamente seis meses ya se había presentado otro incendio en la misma zona, aunque con consecuencias mucho menores. En esta ocasión, además de la pérdida total de mercancía, un establecimiento dedicado a la venta de cajas quedó completamente destruido.
Mientras continúan los peritajes para determinar las causas del siniestro y cuantificar las pérdidas económicas, el resto del Mercado Francisco I. Madero mantiene sus actividades habituales, aunque el acceso al área afectada permanece restringido por motivos de seguridad.





