La permanencia de Rubén Rocha Moya como gobernador de Sinaloa habría colocado a los bancos mexicanos ante un complejo dilema regulatorio para operar las cuentas y los recursos del Gobierno estatal.
La dificultad radicaba en que Rocha Moya fue incluido en la Lista de Personas Bloqueadas (LPB) de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), lo que obligaba a las instituciones financieras a determinar cómo proceder cuando alguna operación oficial requiriera su participación directa.
¿Por qué Rocha Moya representaba un riesgo para los bancos mexicanos?
De acuerdo con la columnista financiera Jeanette Leyva, la discusión no se limitaba a establecer si Rocha Moya podía continuar jurídicamente en la gubernatura, sino que también involucraba el funcionamiento práctico de las cuentas bancarias del Gobierno de Sinaloa.
El artículo 115 de la Ley de Instituciones de Crédito establece que las instituciones financieras deben suspender inmediatamente los actos, operaciones o servicios con clientes o usuarios incluidos en la Lista de Personas Bloqueadas.
Aunque los recursos públicos pertenecen al Gobierno estatal y no a quien ocupa la gubernatura, la situación podía complicarse cuando una transferencia, pago o movimiento financiero necesitara la firma, autorización, instrucción o intervención directa de Rocha Moya.
En esos casos, los bancos habrían tenido que revisar individualmente cada operación para determinar si podían ejecutarla sin incumplir las disposiciones de la UIF. Este proceso podía ocasionar retrasos en movimientos necesarios para el funcionamiento cotidiano de la administración estatal.
Bancos mexicanos enfrentaban riesgos regulatorios
El dilema también podía extenderse a las relaciones que mantienen las instituciones mexicanas con bancos internacionales, especialmente con aquellos establecidos en Estados Unidos.
Procesar una operación en la que interviniera una persona bloqueada podía provocar revisiones internas, reportes de cumplimiento y eventuales sanciones.
Por otro lado, rechazar instrucciones vinculadas con las cuentas gubernamentales habría afectado la administración de recursos destinados al pago de proveedores, nómina, programas sociales y otros compromisos estatales.
Rocha Moya fue incorporado a la lista de la UIF después de las acusaciones presentadas por autoridades estadounidenses sobre su presunta participación en un esquema de colaboración con el narcotráfico.
El gobernador con licencia ha negado los señalamientos y sostiene que las acusaciones tienen motivaciones políticas.
Nombramiento de Graciela Domínguez disipa la incertidumbre
La segunda licencia por tiempo indefinido solicitada por Rocha Moya y el posterior nombramiento de Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina redujeron la incertidumbre para las instituciones financieras.
Con el relevo en el Ejecutivo estatal, los bancos ya no tendrían que decidir cómo procesar operaciones oficiales en las que pudiera intervenir directamente una persona sujeta a restricciones financieras.
Domínguez Nava fue designada este martes 25 de agosto por el Congreso de Sinaloa, con 31 votos a favor y seis en contra, después de diversos cambios y suspensiones en la convocatoria de la sesión extraordinaria. Posteriormente, rindió protesta para asumir la titularidad del Ejecutivo estatal.
Su llegada permite que las instrucciones y autorizaciones del Gobierno de Sinaloa sean emitidas por una funcionaria que no se encuentra sujeta a las restricciones aplicadas a Rocha Moya.
Esto no significa que las cuentas del Gobierno estatal hubieran sido bloqueadas automáticamente. Sin embargo, el nombramiento elimina el principal punto de incertidumbre para los bancos: la posible intervención de Rocha Moya en operaciones financieras oficiales.
Domínguez Nava permanecerá al frente de la administración estatal durante la licencia indefinida del mandatario.
La presidenta Claudia Sheinbaum planteó que la persona designada debería gobernar hasta el cambio de administración previsto para 2027, aunque la duración del interinato dependerá del desarrollo de la situación jurídica y política de Rocha Moya.




