El precio del diésel continúa por encima del tope de 27 pesos por litro en buena parte del país, pese al acuerdo establecido entre el Gobierno de México y el sector gasolinero para contener el costo del combustible.
De acuerdo con información de PetroIntelligence, al cierre de la semana del 28 de septiembre, 19 entidades federativas registraron un precio promedio superior a los 27 pesos, mientras que el promedio nacional llegó a 27.01 pesos por litro.
Quintana Roo encabezó los precios más elevados, con 28.11 pesos por litro. Le siguieron Baja California Sur, con 27.65 pesos, y Oaxaca, con 27.46 pesos.
En Aguascalientes, Colima, Guanajuato y Sinaloa, el promedio apenas rebasó el límite establecido, mientras que en Michoacán la diferencia fue de tres centavos.
EL CUMPLIMIENTO DEL ACUERDO ALCANZA 86.5%
Aunque el precio nacional se mantiene ligeramente por encima del objetivo, el cumplimiento del pacto llegó a 86.5% durante la última semana de septiembre.
Alejandro Montufar, CEO de PetroIntelligence, explicó que el comportamiento está relacionado principalmente con las estaciones que reciben combustible directamente de Petróleos Mexicanos (Pemex). En contraste, señaló que los establecimientos con mayor dependencia de importaciones enfrentan condiciones distintas para mantener el precio acordado.
En el extremo contrario, Baja California presentó el diésel más económico, con un promedio de 26.21 pesos por litro. Después aparecen Tamaulipas, con 26.48 pesos, y Chiapas, con 26.81 pesos.
GASOLINA REGULAR TAMBIÉN PRESENTA DIFERENCIAS
El acuerdo contempla además un límite de 24 pesos para la gasolina regular. Su precio promedio nacional se ubicó en 23.70 pesos por litro, con un cumplimiento estimado de 87%.
Ocho estados superaron el precio establecido. Quintana Roo registró el promedio más alto, con 25.15 pesos; Baja California Sur llegó a 24.43 y Yucatán a 24.20 pesos.
Mientras tanto, Baja California reportó 22.91 pesos, Chihuahua 22.41 y Tamaulipas 21.98 pesos por litro.
La gasolina Premium permanece fuera del esquema de precio máximo debido a su menor demanda y al impacto relativamente reducido que tiene sobre la inflación.

