El actor Sam Neill, reconocido mundialmente por dar vida al Dr. Alan Grant en Jurassic Park, falleció el pasado lunes a los 78 años en Sídney, Australia. Su representante, Philip Grenz, confirmó que la causa de su muerte fue una neumonía y desmintió las versiones que circularon en distintos medios tras su deceso.
En un comunicado difundido por US Weekly, Grenz explicó que Neill había logrado superar un agresivo linfoma gracias a una innovadora terapia CAR-T. Sin embargo, el tratamiento dejó debilitado su sistema inmunológico, situación que habría complicado su estado de salud antes de contraer la infección respiratoria.
La periodista australiana Laura Tingle, expareja del actor, confirmó a ABC Radio Sydney que Neill permanecía hospitalizado en la clínica privada St Vincent, donde finalmente murió. "Estuvo bastante enfermo durante las últimas semanas, y todos los que lo querían han estado deseando su recuperación desde cerca y desde lejos", declaró.
UN LEGADO QUE TRASCENDIÓ GENERACIONES
Tingle recordó además que el actor había recibido múltiples sesiones de quimioterapia e inmunoterapia durante su tratamiento contra el cáncer de sangre. En abril de este año, el propio Neill había anunciado públicamente que estaba libre de la enfermedad, aunque reconocía que su organismo había quedado considerablemente afectado.
Sobre los homenajes póstumos, Grenz informó que la familia respetará el deseo del actor de mantener la privacidad. Por ello, se realizará un memorial íntimo en su granja de Nueva Zelanda, en una fecha aún por definir.
Con una trayectoria de más de cinco décadas, Sam Neill participó en decenas de películas y series de televisión. Entre sus trabajos más destacados figuran The Piano, ganadora del Oscar, y su inolvidable interpretación del paleontólogo Alan Grant en la saga Jurassic Park, papel que lo convirtió en una de las figuras más queridas del cine de aventuras.





