El evento Ring Royale, que se consolidó como uno de los espectáculos digitales más comentados del año al reunir cerca de siete millones de espectadores, ahora se encuentra en el centro de la polémica debido a posibles consecuencias legales y financieras para su organizador, Poncho de Nigris.
A pesar del éxito mediático y del interés generado en torno a una posible segunda edición en 2027, han surgido versiones que apuntan a una deuda que podría alcanzar hasta los 18 millones de pesos, lo que ha encendido las alertas en la industria del entretenimiento digital.
PONCHO DE NIGRIS ENFRENTARÍA MILLONARIA DEUDA TRAS RING ROYALE
De acuerdo con reportes difundidos por el creador de contenido Rocko, el problema habría surgido por la transmisión sin el debido control de derechos musicales durante el evento.
Durante Ring Royale participaron diversos artistas en vivo, lo que implicó el uso de canciones protegidas por derechos de autor. Sin embargo, presuntamente no se gestionaron de forma adecuada las licencias o la censura digital necesaria, lo que habría derivado en reclamaciones por parte de una disquera.
Estas reclamaciones, según las versiones, provocaron el congelamiento o redirección de las ganancias generadas por la transmisión, afectando directamente la rentabilidad del proyecto.
UNA DEUDA QUE PODRÍA ALCANZAR CIFRAS MILLONARIAS
El monto en disputa podría ascender a cerca de un millón de dólares, equivalente a aproximadamente 18 millones de pesos mexicanos. Esta cifra no solo impactaría a Poncho de Nigris, sino también a los inversionistas involucrados en el evento.
Hasta el momento, ni el influencer ni su equipo han emitido una postura oficial que confirme o desmienta el alcance real del conflicto legal.
FUTURO INCIERTO PARA RING ROYALE
Previo a la controversia, el éxito del evento había abierto la puerta a una segunda edición, incluso con rumores sobre nuevas celebridades interesadas en participar. No obstante, la posible deuda pone en duda la viabilidad del proyecto a corto y mediano plazo.
Especialistas señalan que este caso evidencia los riesgos legales que enfrentan los productores de eventos masivos en plataformas digitales, especialmente cuando no se cuenta con una gestión adecuada de derechos de autor.




