Es cierto que en las historias que nos cuenta el cine, “el héroe siempre se queda con la chica”, contemplando un final feliz para los protagonistas, incluso de maneras milagrosas en ocasiones, sin embargo, no en todas triunfa el bien, a veces nos dan un crudo retrato del mundo real, donde el villano puede ganar.
Aunque algunos de estos finales pueden resultar impactantes o desgarradores, todos rompen con la idea tradicional de que el bien siempre triunfa, demostrando que, en ocasiones, la astucia, la ambición e incluso la crueldad terminan imponiéndose sobre personajes con buenas intenciones.
Estos son alguno de los títulos donde el villano se impuso al protagonista:
A Perfect Getaway (2009)
Cliff (Steve Zahn), un guionista de Hollywood que viaja junto a su esposa Cydney (Milla Jovovich) para celebrar su luna de miel. Durante el viaje, se enteran de que una pareja de psicópatas está asesinando turistas en las islas. El gran giro de la trama revela que Cliff y Cydney son en realidad los asesinos seriales. Su modus operandi consiste en matar a sus víctimas y asumir sus identidades para poder escapar y elegir a sus siguientes objetivos.

Edén Lake (2008)
Jenny (Kelly Reilly) y Steve (Michael Fassbender), viajan a un lago remoto para disfrutar de un fin de semana romántico, donde él planea pedirle matrimonio. Sin embargo, su tranquilidad termina cuando una pandilla de adolescentes comienza a acosarlos. La situación escala hasta convertirse en una pesadilla: Steve es torturado y asesinado, mientras Jenny consigue escapar por el bosque. Cuando finalmente cree haber encontrado ayuda, descubre que ha llegado a la casa de los padres de los jóvenes que la perseguían.

Perdida (2014)
Amy descubre la infidelidad de su esposo, Nick, y diseña un elaborado plan para fingir su desaparición y hacerlo parecer responsable de su asesinato. Tras cometer nuevos crímenes y manipular la situación a su favor, regresa con Nick, quien conoce la verdad, pero queda atrapado en el matrimonio cuando Amy utiliza su embarazo y la amenaza de destruir nuevamente su reputación para obligarlo a permanecer a su lado.

Se7en (1995)
El asesino serial John Doe (Kevin Spacey) diseña una macabra serie de crímenes inspirados en los siete pecados capitales. Aunque finalmente se entrega a la policía, su captura forma parte de un plan mucho más retorcido. La trampa culmina cuando los detectives descubren que Doe asesinó a la esposa del detective Mills (Brad Pitt). Consumido por la ira, Mills termina ejecutando al criminal y, sin darse cuenta, completa el último elemento del juego: encarna el pecado de la ira y le concede a Doe su victoria final.

Sin lugar para los débiles (2007)
Anton Chigurh (Javier Bardem), el implacable asesino de Sin lugar para los débiles, persigue a Llewelyn Moss (Josh Brolin) para recuperar un maletín lleno de dinero. A su paso deja una estela de asesinatos, incluyendo finalmente a Moss y a su esposa. Cuando parece que el destino por fin cobrará venganza tras sufrir un aparatoso accidente automovilístico, Chigurh sobrevive y logra escapar herido, reforzando la idea de que, en esta historia, el villano consigue imponerse sin enfrentar consecuencias por sus crímenes.

Saltburn (2023)
Oliver Quick (Barry Keoghan), se presenta inicialmente como un joven tímido, vulnerable y aparentemente inofensivo. Sin embargo, conforme avanza la historia, esa imagen comienza a desmoronarse y revela una personalidad mucho más calculadora y ambiciosa. Oliver manipuló y asesinó a toda la familia Catton para quedarse con la lujosa mansión y su fortuna.

Saw: Juego macabro (2004)
A diferencia de las películas de terror convencionales, en las que el bien suele imponerse pese al número de víctimas o a la presencia de entidades sobrenaturales, Saw: Juego macabro rompe con ese esquema predecible. La cinta presenta a un villano despiadado que logra imponer sus reglas y llevar a su víctima al límite, obligándola a mutilarse para sobrevivir, solo para dejarla posteriormente atrapada y a su suerte. Un desenlace tan cruel como inesperado que convierte su victoria en uno de los finales más oscuros e inquietantes del cine de terror.

1984 (1984)
La famosa historia de George Orwell tiene lugar en un futuro distópico donde la sociedad británica es controlada por la policía del pensamiento, dirigida por una dictadura llamada Gran Hermano. Winston Smith (John Hurt) está a cargo de revisar la historia para que se ajuste a la ideología de su gobierno y desprecia su trabajo. Al final se acaba uniendo a un partido rebelde solo para ser traicionado por ellos, que eran espías y acaban torturándolo. El personaje acaba reintegrado en la sociedad, roto y sin ánimo ninguno de lucha.

Sospechoso Comunes (1995)
Esta película construye uno de los giros finales más famosos del cine. Cuando todo parece indicar que Dean Keaton es el temido criminal Keyser Söze, el detective descubre demasiado tarde que la verdadera identidad del misterioso delincuente estaba frente a él desde el principio: Verbal Kint. Cuando Kint es liberado al no haber pruebas reales en su contra, camina fuera de la comisaría, mientras avanza, su renguera desaparece milagrosamente, endereza la mano y enciende un cigarro.

Primicia Mortal (2014)
Lou Bloom (Jake Gyllenhaal), como un protagonista cuya ambición y falta de escrúpulos lo convierten en el verdadero villano de la historia. Tras descubrir que puede ganar dinero vendiendo imágenes de accidentes y crímenes a la televisión, construye un negocio cada vez más exitoso mediante la manipulación y el engaño. Cuando parece que sus actos finalmente tendrán consecuencias, Lou logra salir beneficiado y termina con más dinero, recursos y poder para continuar su ascenso.





