La justicia de Corea del Sur condenó a una ciudadana brasileña por acosar de forma reiterada a Jungkook, integrante de la agrupación surcoreana BTS, luego de una serie de incidentes ocurridos entre diciembre de 2025 y principios de 2026 que pusieron en alerta a las autoridades y a la agencia del artista.
De acuerdo con información difundida por medios locales como The Korea Times y retomada por la BBC, la mujer fue sentenciada por el Tribunal del Distrito Oeste de Seúl.
La acusada fue declarada culpable de violar la legislación surcoreana contra el acoso y de allanamiento de morada, tras protagonizar una serie de actos obsesivos dirigidos al cantante.
Así fue el caso de acoso contra Jungkook
Según la investigación judicial, la mujer visitó la vivienda de Jeon Jungkook en 22 ocasiones entre el 7 y el 28 de diciembre de 2025.
Uno de los episodios más alarmantes ocurrió cuando intentó ingresar a la propiedad aprovechando la llegada de un repartidor de comida, siguiendo al trabajador por una puerta lateral de acceso.
Además, la sentencia señala que llegó a tocar el timbre de la residencia del artista hasta 133 veces en un solo día, una conducta que el tribunal calificó como una muestra de un "nivel extremo de obsesión".
Las autoridades también documentaron que dejó cartas, regalos y diversos objetos en las inmediaciones de la vivienda ubicada en el distrito de Yongsan, en Seúl.
La mujer fue detenida inicialmente el 13 de diciembre de 2025 y liberada al día siguiente bajo advertencia expresa de no acercarse nuevamente al cantante. Sin embargo, ignoró la orden y continuó presentándose en el domicilio.
Medidas legales tomadas por las autoridades y la agencia de BTS
Ante la persistencia del hostigamiento, las autoridades surcoreanas emitieron una orden de emergencia que prohibía a la acusada acercarse a menos de 100 metros de Jungkook o de su residencia.
A pesar de ello, la mujer continuó con sus intentos de contacto, por lo que finalmente fue remitida ante los fiscales en febrero de 2026.
Por su parte, BIGHIT MUSIC ha mantenido durante años una política de tolerancia cero contra las llamadas "sasaeng", término utilizado en Corea del Sur para referirse aseguidores que invaden la privacidad de los artistas.
¿Cuál es la condena para la mujer brasileña por acosar a Jungkook?
Tras los hechos, el tribunal surcoreano impuso a la acusada una condena de un año de prisión suspendida con un periodo de prueba de dos años, por lo que evitará ingresar a la cárcel siempre y cuando no vuelva a delinquir ni incumpla las condiciones impuestas por la justicia durante ese tiempo.
Además, una vez que la sentencia quede firme, será expulsada de Corea del Sur y no podrá permanecer legalmente en el país.
El tribunal consideró que la mujer actuó motivada por una obsesión romántica hacia el artista y destacó que nunca logró ingresar a la vivienda, aunque sus acciones representaron una grave invasión a la privacidad y seguridad de Jungkook.
La agencia ha presentado múltiples denuncias, recopilado pruebas y colaborado con las autoridades para perseguir judicialmente a quienes realizan actos de acoso, invasión de propiedad, seguimiento ilegal o difusión de información privada de sus artistas.
El largo historial de acoso que ha sufrido Jungkook
El caso de la ciudadana brasileña no es un hecho aislado. A lo largo de su carrera, Jungkook ha sido uno de los miembros de BTS más afectados por el fenómeno de las sasaengs (fanáticas acosadoras).
En diversas transmisiones en vivo, el cantante ha denunciado públicamente situaciones como llamadas telefónicas constantes a números privados, envíos masivos de comida que él nunca solicitó, intentos de seguirlo en vuelos internacionales y personas que han tratado de localizar sus domicilios particulares.
Incluso en junio de 2025, una mujer de origen chino fue arrestada tras intentar ingresar a la residencia del artista pocas horas después de que concluyera su servicio militar obligatorio.
Los integrantes de BTS han hablado en distintas ocasiones sobre el impacto emocional que este tipo de comportamientos genera en su vida cotidiana, reiterando la importancia de respetar los límites entre artistas y seguidores.
Aunque el tribunal consideró que la acusada actuó motivada por una obsesión romántica y no con la intención de causar daño físico, concluyó que sus acciones representaban una amenaza para la privacidad y seguridad del cantante, razón por la que determinó imponer sanciones penales y su posterior expulsión del país.





