Este 2026, México enfrenta un repunte en enfermedades infecciosas que ha encendido las alertas sanitarias en diversas regiones del país. De acuerdo con reportes recientes de la Secretaría de Salud, tanto el sarampión como el dengue muestran una tendencia al alza, lo que ha llevado a reforzar los llamados a la prevención.
El sarampión continúa activo desde su reaparición en 2025 y, en lo que va del año, ya suma más de 8 mil casos confirmados, además de 33 defunciones relacionadas con esta enfermedad altamente contagiosa.
ESTADOS CON MAYOR INCIDENCIA DE SARAMPIÓN
Las entidades con más contagios son Jalisco, Chiapas, Ciudad de México, Sinaloa y Estado de México, donde se concentra una parte significativa de los casos.
Según el Instituto Mexicano del Seguro Social, el sarampión suele iniciar con fiebre alta, tos, escurrimiento nasal y ojos enrojecidos, síntomas que pueden confundirse con otras enfermedades respiratorias. Posteriormente aparece el sarpullido característico, así como las manchas de Koplik dentro de la boca.
Especialistas advierten que en personas con sistemas inmunológicos debilitados, esta enfermedad puede derivar en complicaciones graves como neumonía. Por ello, recomiendan mantener aislamiento tras la aparición del sarpullido y evitar el contacto con grupos vulnerables.
Ante este panorama, las autoridades sanitarias reiteraron la importancia de completar los esquemas de vacunación, especialmente en niñas, niños y personas no inmunizadas.
DENGUE TAMBIÉN REGISTRA INCREMENTO
En paralelo, el dengue presenta un aumento con más de mil 100 casos acumulados en lo que va de 2026, de acuerdo con el último boletín epidemiológico. Aunque la mayoría son cuadros no graves, algunos pacientes han desarrollado signos de alarma.
Esta enfermedad, transmitida por la picadura de mosquitos, provoca síntomas como fiebre, dolor intenso de cabeza, molestias detrás de los ojos, dolor muscular y erupciones cutáneas. En casos severos, puede generar hemorragias, deshidratación y complicaciones que ponen en riesgo la vida.
PREVENCIÓN, CLAVE ANTE AMBOS PADECIMIENTOS
Mientras que el sarampión se previene principalmente mediante la vacunación, el combate al dengue depende del control del mosquito transmisor. Entre las recomendaciones destacan evitar la acumulación de agua en recipientes, usar repelente, vestir ropa que cubra la piel, instalar mosquiteros y mantener limpios patios y espacios abiertos.
Las autoridades subrayan que ambas enfermedades representan un riesgo importante para sectores vulnerables, por lo que insisten en no bajar la guardia y seguir las medidas preventivas para reducir contagios.




