La inesperada reunión entre el cantante puertorriqueño Bad Bunny y el papa León XIV finalmente se convirtió en realidad.
El Vaticano confirmó que ambos sostuvieron un encuentro privado el lunes en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid, donde el artista ofrece una serie de conciertos como parte de su gira mundial.
La coincidencia de agendas entre el pontífice y el intérprete de Tití Me Preguntó había generado numerosas especulaciones durante los últimos días. Mientras Bad Bunny acumulaba presentaciones en la capital española, León XIV realizaba una visita pastoral a España, lo que alimentó los rumores de un posible acercamiento que finalmente se concretó.
UN ENCUENTRO DISCRETO
De acuerdo con información proporcionada por el Vaticano, Bad Bunny acudió acompañado por familiares y un pequeño grupo de personas.
Antes de retirarse del recinto, el Papa saludó brevemente a los acompañantes del cantante. Sin embargo, la Santa Sede precisó que no se realizaron fotografías oficiales del encuentro.
Durante el fin de semana, ambos protagonizaron actividades multitudinarias en Madrid. Mientras el artista ofrecía su quinto y sexto concierto en la ciudad, el pontífice encabezaba diversos actos religiosos y culturales, entre ellos una vigilia de oración para jóvenes y el encuentro denominado Tejer redes con el mundo de la cultura, la educación, la empresa y el deporte.
La posibilidad de un encuentro había sido sugerida semanas atrás por el arzobispo de Madrid, José Cobo. Medios españoles revelaron que representantes del cantante habían mantenido contacto con la Conferencia Episcopal Española para explorar una reunión con el Papa durante la estancia de ambos en Madrid.
Incluso se contempló la participación del artista en una multitudinaria misa celebrada en la Plaza de Cibeles, aunque finalmente esa opción no se concretó.
BENITO ANTONIO FUE MONAGUILLO EN SU INFANCIA
Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, creció en un entorno católico en Puerto Rico.
Durante su infancia fue monaguillo y participó en el coro de su iglesia. Aunque en diversas entrevistas ha manifestado su creencia en Dios, también ha señalado que no se considera un católico practicante.
Por su parte, León XIV ha mostrado en distintas ocasiones una personalidad cercana a las expresiones culturales populares.
De acuerdo con testimonios recogidos en una biografía reciente del pontífice, durante su etapa como obispo en Chiclayo, Perú, era habitual verlo participar en celebraciones comunitarias e incluso bailar salsa con los fieles.
La reunión entre ambas figuras, una de las más influyentes de la música latina y el líder de la Iglesia católica, se convirtió en uno de los momentos más comentados de la visita papal a España.





