Los Chicago White Sox llegaron a la postemporada de las Grandes Ligas con un respaldo muy especial: la bendición del Papa León XIV, uno de sus aficionados más reconocidos. Sin embargo, ni el mensaje enviado desde el Vaticano ni el homenaje que el equipo le rindió en su estadio evitaron la eliminación frente a los Cleveland Guardians, que ganaron 2-0 el quinto encuentro de la Serie Divisional y avanzaron a la siguiente ronda.
El conjunto de Chicago había tomado ventaja de 2-0 en la serie, pero Cleveland reaccionó con tres victorias consecutivas para consumar la remontada. Ahora, los Guardians se medirán con los Tampa Bay Rays en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
EL RESPALDO DEL VATICANO NO ALCANZÓ
Antes del inicio de los playoffs, León XIV envió una carta al presidente de los White Sox, Jerry Reinsdorf, en la que expresó su deseo de que el deporte continuara promoviendo la amistad, la solidaridad y la convivencia pacífica. El pontífice concluyó el mensaje invocando las bendiciones de Dios para el directivo y sus seres queridos.
La carta llegó a finales de septiembre, cuando Chicago se preparaba para disputar la serie de comodines contra los Houston Astros, a quienes eliminó para conseguir su boleto a la Serie Divisional.
El vínculo entre el Papa y la franquicia también ha quedado plasmado en el Rate Field. Robert Francis Prevost, nombre del pontífice antes de su elección, asistió al primer partido de la Serie Mundial de 2005, cuando los White Sox comenzaron el camino hacia su último campeonato.
El equipo colocó un mural en su honor y conmemoró el asiento que ocupó aquella noche: sección 140, fila 19, asiento 2. La franquicia convirtió así la historia del aficionado más célebre del equipo en parte de su identidad.

CLEVELAND TERMINA CON EL SUEÑO DE CHICAGO
En el quinto partido, José Ramírez marcó la diferencia con un cuadrangular de dos carreras en la cuarta entrada, mientras el pitcheo de Cleveland limitó a los White Sox a tres imparables.
Gavin Williams ponchó a 12 bateadores y los relevistas completaron la blanqueada para sellar el triunfo.
Así, pese a la bendición papal y a una temporada que devolvió a Chicago a los playoffs, los White Sox quedaron eliminados. Cleveland, por su parte, escribió una remontada histórica al ganar tres juegos seguidos después de estar contra las cuerdas.

