Seattle volvió a tocar la gloria. Los Seahawks se impusieron con autoridad 29-13 a los New England Patriots en Santa Clara y conquistaron su segundo trofeo Vince Lombardi, once años después de su primer campeonato, en una final que también quedó marcada por el espectáculo de medio tiempo protagonizado por Bad Bunny.
DOMINIO TOTAL DE SEATTLE EN LA GRAN FINAL
Desde el inicio, los Seahawks dejaron claro por qué llegaban como favoritos. Su defensa, considerada la mejor de la temporada, anuló gran parte del ataque de New England y marcó el ritmo del partido. Con presión constante y lecturas acertadas, Seattle desarmó el plan ofensivo de los Patriots y tomó ventaja temprana en el marcador.
La actuación defensiva fue clave para frenar el intento de los Patriots de volver a ganar un Super Bowl por primera vez desde la salida de Tom Brady en 2020.
JASON MYERS HACE HISTORIA CON EL PIE
Uno de los grandes protagonistas de la noche fue el pateador Jason Myers, quien rompió el récord de un Super Bowl al convertir cinco goles de campo. Su efectividad permitió a Seattle construir una ventaja sólida y mantener a raya cualquier intento de reacción.
Del lado de New England, Andy Borregales, primer venezolano en disputar una final de la NFL, convirtió el punto extra del único touchdown de su equipo, cuando el marcador ya era adverso por 19-0.
DRAKE MAYE RESISTE, PERO LA DEFENSA PESA
El joven mariscal de campo de los Patriots, Drake Maye, firmó números respetables con 295 yardas y dos pases de anotación. Sin embargo, también sufrió dos intercepciones clave bajo la intensa presión defensiva de Seattle, errores que terminaron inclinando definitivamente la balanza.
A sus 23 años, Maye aspiraba a convertirse en el quarterback más joven en ganar un Super Bowl, pero la noche fue demasiado cuesta arriba ante una defensa implacable.
LA REIVINDICACIÓN DE SAM DARNOLD
La historia tuvo un giro simbólico con Sam Darnold. A sus 28 años, el mariscal de campo de Seattle levantó el trofeo tras una carrera marcada por dudas y constantes cambios de equipo. Darnold lanzó para 202 yardas y un touchdown, gestionando el partido con calma y eficacia.
El título representa una revancha personal y deportiva para un jugador que pasó por cuatro equipos antes de consolidarse como líder en los Seahawks.
REVANCHA CONSUMADA ANTE NEW ENGLAND
El triunfo también tuvo sabor a desquite para Seattle, que saldó cuentas pendientes tras la derrota sufrida ante los Patriots de Tom Brady en el Super Bowl de 2015. Once años después, el desenlace fue distinto y la historia se escribió a favor de los Seahawks.
Seattle volvió a la cima de la NFL con una actuación sólida, una defensa dominante y la confirmación de que su proyecto deportivo finalmente encontró recompensa en el escenario más grande del futbol americano.




