La FIFA se encamina a registrar los mayores ingresos de su historia durante el ciclo rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026, un torneo que no solo será el más grande en formato, sino también el más lucrativo jamás organizado.
Las proyecciones financieras del organismo apuntan a cifras cercanas a los 15 mil millones de dólares, muy por encima de los estimados iniciales, impulsadas principalmente por un modelo de comercialización de entradas basado en precios dinámicos que ha disparado el costo de asistir a los partidos desde el inicio de la venta de boletos.
LA FIFA ROMPE RÉCORDS FINANCIEROS
El Mundial de 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, marcará un antes y un después en la historia del futbol internacional: más selecciones, más partidos y estadios de mayor capacidad.
Sin embargo, este crecimiento deportivo ha venido acompañado de una estrategia comercial que ha colocado a la boletería en el centro del debate global.
LA ERA DEL FUTBOL MÁS CARA DE LA HISTORIA
A diferencia de ediciones anteriores, la FIFA implementó un sistema de precios variables que ajusta el costo de las entradas en tiempo real según la demanda. Este mecanismo ha provocado incrementos constantes y ha llevado los precios a niveles sin precedentes.
En el Mundial de Catar 2022, las entradas para fase de grupos rondaban los 220 dólares, mientras que la final se acercaba a los mil 600 dólares. Para 2026, el panorama es radicalmente distinto: los boletos más cotizados superan con facilidad los mil dólares, mientras que en el partido inaugural en Ciudad de México algunas localidades rebasan los 2 mil 500 dólares. En el caso de la final, los precios en plataformas oficiales han llegado a superar los 32 mil dólares.
El presidente estadounidense Donald Trump cuestionó públicamente los costos de acceso al torneo, asegurando que no estaría dispuesto a pagar las tarifas actuales. Sus declaraciones se producen en un contexto de cercanía entre el exmandatario y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
UN NEGOCIO QUE TRANSFORMA LA INDUSTRIA DEL FUTBOL
El nuevo esquema de venta ha convertido a la boletería en uno de los pilares económicos más importantes del Mundial. La FIFA no solo ha adoptado precios dinámicos, sino que también ha ampliado su control sobre la reventa oficial, lo que le permite captar ingresos adicionales que anteriormente quedaban en manos de intermediarios.
La demanda ha superado ampliamente la oferta: se han registrado más de 500 millones de solicitudes para aproximadamente 7.1 millones de asientos disponibles en todo el torneo. Este desequilibrio ha reforzado la capacidad del organismo para ajustar precios al alza.
En respuesta a las críticas, la FIFA anunció un programa de "Entradas de Entrada para Aficionados", con boletos desde 60 dólares distribuidos a través de federaciones nacionales. No obstante, su alcance es limitado: menos de 600 entradas por partido, una fracción mínima frente a la demanda global.
Con el silbatazo inicial de 2026 cada vez más cerca, el futbol mundial enfrenta una paradoja: nunca antes el torneo generó tanto dinero, pero tampoco había sido tan caro ver la pelota rodar desde las gradas.





