La selección mexicana quedó eliminada de la Copa del Mundo tras perder 3-2 frente a Inglaterra en los octavos de final. Al concluir el encuentro, el director técnico Javier Aguirre hizo un balance autocrítico de lo ocurrido y reconoció que los errores cometidos por su equipo fueron determinantes para despedirse del torneo. El entrenador afirmó que, ante un rival de ese nivel, no existe margen para equivocaciones.
Durante su análisis, Aguirre explicó que México llegó al compromiso con una defensa sólida, pero tres fallas terminaron inclinando el marcador a favor del conjunto europeo.
Jude Bellingham marcó dos goles para Inglaterra, mientras que Julián Quiñones descontó para mantener con vida al Tri.
Más adelante, un penal cometido por el portero Raúl Rangel fue convertido por Harry Kane, y aunque Raúl Jiménez volvió a acercar a la selección mexicana desde los once pasos, el tiempo ya no alcanzó para evitar la derrota.
El estratega evitó responsabilizar a alguno de sus jugadores y asumió por completo el resultado. Señaló que los futbolistas son quienes ganan los partidos, pero que los entrenadores deben cargar con las derrotas, por lo que consideró que la eliminación era su responsabilidad.
También destacó la unión del grupo durante la competencia y recordó que la lesión de Santiago Giménez representó un momento complicado para el plantel.
A pesar de la eliminación, Aguirre aseguró que el fútbol mexicano tiene argumentos para competir con las mejores selecciones del mundo. Destacó el talento de los jóvenes que integran el plantel y confió en que el crecimiento de varios de ellos, junto con la experiencia que adquieran en ligas internacionales, permitirá que el Tri llegue con mejores posibilidades a las próximas Copas del Mundo.





