La crisis de Selección de Italia se ha hecho más grave pues por tercera edición consecutiva, la Azzurra no logró clasificar a una Copa del Mundo, tras caer en penales ante Bosnia y Herzegovina en el repechaje rumbo al Mundial 2026.
El conjunto italiano empató 1-1 en el tiempo regular, pero fue superado 4-1 desde los once pasos, en una tanda donde los balcánicos fueron impecables y los errores de Francesco Esposito y Bryan Cristante terminaron por sentenciar la eliminación.
UNA CAÍDA QUE CONFIRMA LA CRISIS
Italia comenzó con ilusión gracias a un gol tempranero de Moise Kean al minuto 15, tras aprovechar un error del portero Nikola Vasilj. Sin embargo, el planteamiento defensivo del técnico Gennaro Gattuso terminó por costarle caro.
Bosnia tomó el control del partido, liderada por el experimentado Edin Džeko, y se vio favorecida tras la expulsión de Alessandro Bastoni. La presión rindió frutos al minuto 79, cuando Haris Tabakovic marcó de cabeza el empate que llevó el duelo a penales.
DOS DÉCADAS DE ALTIBAJOS
El contraste es fuerte para Italia. Desde que Fabio Cannavaro levantó la Copa del Mundo en 2006, el equipo ha vivido una caída constante en el máximo escenario del futbol.
El fracaso comenzó en 2010 y 2014 con eliminaciones tempranas, seguido por las ausencias en 2018, 2022 y ahora 2026. Aunque lograron un respiro con la Eurocopa de 2021, ese título parece hoy un espejismo dentro de un ciclo marcado por la irregularidad.
Mientras tanto, Bosnia celebra una clasificación histórica, consolidando su crecimiento competitivo. Italia, en cambio, enfrenta una reconstrucción urgente si quiere recuperar su lugar entre las potencias del fútbol mundial.




