El futbolista de San Miguel, Raúl Hernán García, protagonizó un violento episodio durante un encuentro de la categoría +35. La víctima tuvo que ser trasladada a un hospital luego del impacto.
Un episodio de violencia ocurrido durante un partido de la liga senior argentina terminó con una de las sanciones más severas de la competencia. Raúl Hernán García, delantero de San Miguel, fue apartado de manera permanente después de golpear a un árbitro asistente durante el encuentro frente a Racing.
El incidente ocurrió en el predio Tita Mattiussi, en Avellaneda, cuando transcurrían 23 minutos del segundo tiempo. De acuerdo con reportes de medios locales, el asistente Pablo Valles recibió un cabezazo que lo dejó inconsciente y posteriormente tuvo que ser internado.
El árbitro principal decidió suspender el encuentro tras la agresión. Poco después, las imágenes del hecho comenzaron a circular en redes sociales, generando fuertes críticas y reclamos por las medidas que debían adoptarse.
EL FALLO TRAS EL ESCÁNDALO
Ante la gravedad de lo sucedido, la organización de la Primera División +35 convocó de urgencia a representantes de los clubes que participan en la competencia.
La resolución fue unánime y estableció que García quedara excluido de por vida de cualquier torneo, competencia o actividad organizada por la liga.
El castigo también alcanzó a San Miguel. La institución fue expulsada de forma inmediata e irrevocable de todas las competencias oficiales, como consecuencia de los hechos protagonizados por integrantes de su plantel.

UNA SANCIÓN SIN PRECEDENTES
García, oriundo de Buenos Aires, tiene 40 años, pertenece a la categoría 1985 y comenzó su trayectoria en San Miguel a los 19 años, durante la temporada 2005.
La decisión de la liga busca marcar un límite frente a los episodios de violencia dentro del fútbol amateur y senior, donde las autoridades también han endurecido su postura ante las agresiones contra árbitros y asistentes.

