La selección de España firmó una contundente victoria por 4-0 ante Arabia Saudí en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, en un duelo donde los dirigidos por Luis de la Fuente dominaron de principio a fin y despejaron las dudas que habían surgido tras su debut en el torneo.
Desde los primeros minutos, la "Roja" impuso un ritmo intenso y una propuesta ofensiva que rápidamente rindió frutos. Lamine Yamal abrió el marcador al minuto 10 tras una jugada colectiva por la banda izquierda, mientras que Mikel Oyarzabal se convirtió en la gran figura del primer tiempo al firmar un doblete que colocó el 3-0 antes del descanso.
En la segunda mitad, España mantuvo el control del encuentro y amplió la ventaja al 48´ con un autogol derivado de un disparo de Marc Cucurella. A partir de ahí, el equipo gestionó el ritmo del partido, realizó rotaciones y continuó generando oportunidades claras, aunque sin ampliar el marcador debido a la falta de definición y al desempeño del portero rival.
Arabia Saudí apenas logró inquietar con un disparo lejano en la recta final, bien controlado por Unai Simón. Ya en el tiempo agregado, Ferran Torres había marcado el quinto tanto, pero la acción fue anulada por fuera de juego tras revisión del VAR.
Con este resultado, España suma cuatro puntos y toma provisionalmente el liderato de su grupo, reforzando su condición de candidata tras una actuación sólida, dinámica y eficaz.
Con este triunfo, España no solo recupera confianza tras su debut, sino que también envía un mensaje claro al resto de competidores: su juego colectivo, la profundidad de su plantilla y la capacidad de resolver partidos con autoridad la colocan como una de las selecciones más sólidas del torneo.
El equipo de Luis de la Fuente cierra la jornada con sensaciones positivas y la mirada puesta en consolidar su liderato en la siguiente fase.





