Cuando todo parecía encaminado para que Erik Lira cumpliera el sueño de jugar en Europa, la transferencia del capitán de Cruz Azul al AS Mónaco se vino abajo en las últimas horas del mercado de fichajes.
El mediocampista mexicano tenía avanzadas las negociaciones con el conjunto del Principado e incluso existía un acuerdo entre Cruz Azul y el club francés. Sin embargo, la operación dependía de un movimiento que finalmente no se concretó dentro del plazo establecido.
EFECTO DOMINÓ
El principal obstáculo para la llegada de Lira era la falta de una plaza para jugadores extracomunitarios en la plantilla del Mónaco.
Para poder registrar al mexicano, el equipo francés necesitaba concretar la salida del delantero estadounidense Folarin Balogun, quien estaba en negociaciones para incorporarse al Everton de Inglaterra.
La operación entre los clubes parecía avanzar e incluso diversos reportes daban por hecho que la salida de Balogun abriría el espacio necesario para Lira. Sin embargo, el movimiento no quedó cerrado a tiempo antes del límite del mercado, por lo que el Mónaco no pudo liberar la plaza requerida para inscribir al futbolista mexicano.
LIRA SE QUEDA EN CRUZ AZUL
El desenlace representa un duro golpe para el mediocampista de 26 años, quien había despertado interés para dar el salto al futbol europeo y veía en el Mónaco una oportunidad para competir en una de las principales ligas del continente.
Reportes previos señalaban que Cruz Azul y el club francés habían alcanzado un acuerdo económico por la transferencia, mientras que el jugador ya había avanzado en los procedimientos necesarios para concretar su llegada, incluso el presidente celeste, Víctor Velázquez, había señalado horas antes que la operación estaba cerca de cerrarse.
Así, Erik Lira continuará, al menos por ahora, como jugador y capitán de Cruz Azul, mientras su agencia buscaría alternativas para mantener abierta la posibilidad de llevar al seleccionado mexicano al futbol europeo.
El caso dejó una de las historias más dramáticas del cierre del mercado: un fichaje que parecía hecho, pero que terminó derrumbándose por una operación ajena al jugador y a Cruz Azul.




