La Copa Oro volverá a disputarse parcialmente en México en su edición de 2027, poniendo fin a una ausencia de 24 años como sede del principal torneo de selecciones de la Concacaf. La Federación Mexicana de Futbol (FMF) confirmó que el regreso fue posible gracias al éxito organizativo y a la masiva respuesta de la afición durante el Mundial de 2026.
Tras más de dos décadas con Estados Unidos como anfitrión permanente, la Concacaf decidió llevar nuevamente algunos encuentros a territorio mexicano para aprovechar la infraestructura y la experiencia adquirida durante la Copa del Mundo, en la que México recibió 13 partidos entre Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
EL LEGADO DEL MUNDIAL IMPULSA EL REGRESO
El respaldo de la afición mexicana fue determinante para la decisión. De acuerdo con datos de la FIFA, los Fan Fest organizados en México reunieron a 6.7 millones de asistentes, equivalentes al 75 por ciento del total registrado en las tres sedes mundialistas compartidas con Estados Unidos y Canadá.
Además, la selección mexicana fue la que registró la mayor convocatoria promedio durante el Mundial 2026. Sus cinco partidos acumularon 368 mil 818 espectadores, con una asistencia media de 73 mil 764 aficionados por encuentro.
SEDES Y PARTIDOS AÚN ESTÁN POR DEFINIRSE
Aunque la FMF confirmó el regreso de la Copa Oro al país, todavía no se ha definido cuántos partidos se disputarán en México ni cuáles serán los estadios elegidos. El estadio Azteca aparece como uno de los principales candidatos para albergar encuentros del certamen.
La decisión representa un cambio importante para la competencia, que desde 2003 había encontrado en Estados Unidos su sede principal. Con este movimiento, la Concacaf busca fortalecer el carácter regional del torneo y mantener vivo el legado que dejó el Mundial de 2026, acercando nuevamente a las mejores selecciones de la zona a una de las aficiones más numerosas y apasionadas del continente.




