Lo que debía ser una final de futbol terminó en una batalla campal que obligó a suspender el partido entre Chivas Impulsora y América Buenavista, luego de que jugadores, aficionados y otros integrantes ingresaran al terreno de juego para participar en una pelea que se salió de control.
El encuentro, conocido como el “Clásico de la Talacha”, se disputó en el Estadio Agustín “Coruco” Díaz, en Zacatepec, Morelos, y tuvo como árbitro central al mundialista mexicano César Arturo Ramos Palazuelos.
El partido transcurría con ventaja para Chivas Impulsora, que se encontraba arriba 3-1, cuando una decisión arbitral provocó fuertes reclamos sobre el terreno de juego.
LA PELEA COMENZÓ TRAS UNA EXPULSIÓN
En los minutos finales, Ramos Palazuelos mostró una tarjeta roja, lo que desencadenó protestas y enfrentamientos entre integrantes de ambos equipos.
Lo que comenzó con reclamos y empujones rápidamente se transformó en una pelea generalizada, escalando de intensidad cuando algunos aficionados ingresaron a la cancha, sumándose a la confrontación.
En medio del caos quedó el propio César Ramos, quien tuvo que mantenerse junto a los integrantes de su cuerpo arbitral mientras la pelea se desarrollaba alrededor de ellos.
Ante la falta de condiciones para continuar con el encuentro, el árbitro decidió dar por terminado el partido antes de que se completaran los 90 minutos.
RAMOS TUVO QUE SER ESCOLTADO
Después de suspender el encuentro, Ramos y los demás integrantes de la cuarteta arbitral fueron conducidos hacia los vestidores bajo resguardo de elementos de seguridad.
De acuerdo con los reportes sobre el incidente, durante el trayecto algunos aficionados lanzaron vasos con líquidos y profirieron insultos contra los árbitros.
A pesar de la tensión registrada, César Ramos no habría resultado lesionado y logró abandonar la cancha junto con su equipo de trabajo.
Chivas Impulsora se quedó con el triunfo por 3-1 y, además, con el premio de un millón de pesos que estaba en juego.
NO FUE EL CLÁSICO DE LIGA MX
Un punto importante es que el encuentro no correspondió al Clásico Nacional oficial entre el Club América y Chivas de Guadalajara.
Los protagonistas fueron los equipos de futbol amateur América Buenavista y Chivas Impulsora, en un partido de la denominada “talacha”, aunque el encuentro contó con la presencia de César Ramos, uno de los árbitros mexicanos de mayor reconocimiento internacional.
La presencia del silbante mundialista convirtió el episodio en uno de los momentos más llamativos del partido, particularmente después de que terminara rodeado por jugadores y aficionados durante la batalla campal.

