La esquiadora estadounidense Breezy Johnson vivió una jornada de contrastes en los Juegos Olímpicos de Invierno. Tras sufrir una caída en la prueba de super-G femenino, la campeona de descenso no logró aumentar su cosecha de medallas, pero terminó el día con una noticia que cambió su vida: un anillo de compromiso.
El accidente ocurrió en la parte alta del recorrido, cuando su bastón derecho rozó una puerta y la hizo perder el equilibrio hasta impactar contra la red de contención. Afortunadamente, Johnson se levantó por sus propios medios y no presentó lesiones.
Apenas una hora después, cerca de la línea de meta y rodeada por integrantes del equipo de esquí de Estados Unidos, su novio, Connor Watkins, la sorprendió con una propuesta de matrimonio. Mientras recitaba la letra de "The Alchemy", de Taylor Swift, deslizó en su dedo un anillo de zafiros azules y blancos engastados en oro blanco. Entre lágrimas, Johnson aceptó y mostró la joya ante las cámaras.
UNA HISTORIA DE AMOR QUE COMENZÓ EN UNA APP DE CITAS
La pareja se conoció hace algunos años a través de una aplicación de citas. Watkins, quien trabaja en la construcción en Estados Unidos, no sabía que Johnson era una de las mejores esquiadoras del mundo hasta minutos después de su primera cita, durante un brunch.
"Me pareció apropiado combinar dos de mis amores", expresó la atleta sobre el escenario olímpico como marco de la propuesta. Tras la decepción deportiva, aseguró que tener a su pareja a su lado fue justo lo que necesitaba.
"Creo que la mayoría de la gente quiere alcanzar su punto máximo en los Juegos Olímpicos. Yo lo superé con creces", afirmó, transformando una caída en el inicio de una nueva etapa.




