Mal y de malas para el pitcheo de Ciudad Obregón. Cuando más se necesitaba una buena actuación de sus lanzadores, estos se desplomaron en Guasave y permitieron que los Algodoneros barrieran a los Yaquis de Obregón en la serie disputada en el Kuroda Park.
En el primer encuentro de la doble jornada dominical, Algodoneros se impuso por pizarra de 6-4, en un partido donde la ofensiva cajemense hizo su trabajo, pero el relevo no pudo sostener la ventaja.
Los Yaquis abrieron el marcador en la primera entrada con un batazo productor de Luis Urías. Sin embargo, Guasave respondió en ese mismo episodio para emparejar las acciones.
En la parte baja de la cuarta entrada, los locales tomaron ventaja de 2-1, pero Obregón reaccionó en la quinta para igualar nuevamente el encuentro a dos carreras. Los Algodoneros volvieron a tomar la delantera en el cierre de ese capítulo, colocando la pizarra 3-2.
La ofensiva de la Tribu no bajó los brazos y en la parte alta de la sexta entrada fabricó dos carreras para darle la vuelta al marcador y colocarse arriba 4-3.
Parecía que los cajemenses podían encaminarse a la victoria, pero el pitcheo volvió a fallar. En el cierre de la sexta, Algodoneros aprovechó el desplome del relevo yaqui y armó un ataque de tres carreras que terminó por sentenciar el encuentro, dejando la pizarra definitiva 6-4.
Jeff Ibarra se llevó la victoria, Edwin Fierro cargó con el descalabro y Nick Zwack consiguió el salvamento.
Barrida en el Kuroda Park.
En el tercer juego de la serie, segundo de la jornada dominical, los Yaquis parecían tener la oportunidad de rescatar el encuentro del honor, pero nuevamente el pitcheo no estuvo a la altura de las circunstancias.
El partido se mantuvo cerrado y Obregón tuvo posibilidades de llevarse el triunfo, pero en el cierre del encuentro, un pasaporte con las bases llenas terminó por sentenciar su destino. El cerrador cajemense Efraín Contreras no pudo evitar el daño y los Yaquis cayeron 4-3, quedándose en el terreno.
De esta manera, Obregón se marcha de Guasave con las manos vacías, mientras Algodoneros celebra una barrida y alcanza ocho victorias consecutivas.
Ahora, los Yaquis tendrán que pasar rápidamente la página, pues el próximo martes recibirán a los Mayos de Navojoa, equipo que también continúa batallando por abandonar los últimos lugares del standing.
La Tribu necesita recuperar la confianza y, sobre todo, encontrar respuestas en su cuerpo de lanzadores, porque cuando la ofensiva responde, el pitcheo tiene la obligación de respaldarla.

