Con globos rojos, banderas azules y blancas, quienes pertenecen a la Vida Consagrada, así como fieles de la Diócesis de Ciudad Obregón, realizaron una procesión partiendo de la calle Zaragoza, hasta la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús; durante el recorrido oraron por el cese de la violencia en las distintas zonas de la Diócesis y en el resto del mundo.
"Por las familias de esta ciudad, de la Diócesis, de las zonas pastorales, oramos e intercedemos para que haya armonía en nuestras familias, para que cada vez haya menos violencia intrafamiliar, que el amor se difunda de los padres a los hijos, de hijos a padres, y hacia los abuelos. Elevamos nuestra voz y le pedimos a Dios por las familias de las parroquias, apostolados, trabajos", dijo el padre Ángel Olvera, Vicario de la Vida Consagrada.
La procesión fue encabezada por una batanga en la que se expuso al santísimo sacramento, con el objetivo de que su presencia derramara bendiciones en el municipio.
Al llegar al Ayuntamiento de Cajeme, ubicado en la calle 5 de febrero entre Hidalgo y Allende, los fieles oraron por las autoridades de los diferentes niveles de gobierno, para que cumplan con su función y garanticen la justicia y el bienestar de la sociedad civil.
"Oramos por nuestras autoridades a nivel federal, estatal y municipal, oramos por nuestro bello estado, especialmente por los municipios ", mencionó.
El Día Mundial de la Vida Consagrada se celebra anualmente el 2 de febrero, pero en este caso las actividades se agendaron para el día 7 de febrero en la Diócesis de Ciudad Obregón.




