El 53 por ciento de los sonorenses que son adictos a alguna sustancia tienen al tabaco como su fuente adictiva, por lo que se considera que puede ser este la droga de entrada a otras más duras, estimó el director de Salud Mental y Adicciones en Sonora, José Antonio Noriega Escalante.
El funcionario estatal reveló que la mayoría de los consumidores de tabaco inicia el consumo durante una edad temprana, siendo durante la educación secundaria (entre los 10 y 14 años de edad), y este hábito se arraiga en ocasiones durante varias décadas, siendo "desafortunadamente" un negocio muy rentable para las compañías tabacaleras.
Mencionó que la oficina a su cargo es la encargada de certificar los espacios libres de humo de tabaco en la entidad, y a la fecha existen 61 edificios en esta situación, lo que se considera como un logro en cuanto a la promoción de la reducción del tabaquismo en Sonora.
VAPEADORES, PROHIBIDOS
Aunque la venta de los vapeadores está prohibida en el estado y conlleva penas de cárcel de uno hasta ocho años de prisión, esta se sigue dando dentro de un mercado negro que deja muchos dividendos a quienes lo operan, comentó.
Entre los atractivos que hacen que los menores "se enganchen" en el consumo, es que esos dispositivos generalmente tienen diseños en formas y colores atractivos, sabores y aromas que disfrazan la realidad del daño que podrán provocar a quienes los utilicen, afirmó Noriega Escalante.
Para finalizar, dijo que permanentemente la dependencia a su cargo lleva a cabo pláticas, conferencias de concientización y capacitaciones, sobre todo en escuelas de distintos niveles a lo largo del estado, con la finalidad de reducir el consumo de tabaco y otras sustancias dañinas para el organismo.





