En relación con el uso de la inteligencia artificial en la práctica del derecho, existe un dilema legal que se debe debatir en distintos foros profesionales, pues llega a afectar incluso las decisiones tomadas por los juzgadores con respecto a los casos en proceso, manifestó el profesor de la Unison y fundador de la Barra Mexicana de Abogados capítulo Sonora, Germán Guillén López.
El entrevistado mencionó que actualmente, la IA se viene usando en todos los ámbitos, y llegó ya a la práctica de la abogacía, donde algunos profesionales la utilizan para preparar la presentación de agravios, pero se comenta que hay también jueces que la usan para la resolución de sentencias.
Sucede que, en ocasiones, los abogados defensores con escaso léxico o capacidad de argumentación, redactan pequeños escritos y hacen uso de la inteligencia artificial para que esta los complemente, pero no siempre esa herramienta puede realizar un escrito congruente; y lo mismo pasa con algunos juzgadores, que igualmente inician la redacción de la sentencia dejando a la IA que haga el resto, pero los resultados no siempre son los más favorables, comentó.
Entonces, la cuestión ética es hasta dónde se debe permitir que un algoritmo tecnológico ayude en el razonamiento lógico que debe tener un abogado bien preparado; esto es, hasta dónde se vale que la IA sea una herramienta y cuándo hacer que sea un sustituto de la capacidad del litigante, agregó.
La inteligencia artificial comete errores y esto se puede detectar, incluso, desde la academia, cuando un estudiante la usa para hacer sus tares, y el maestro puede fácilmente darse cuenta al conocer a sus alumnos en cuanto a su desempeño en el aula, advirtió.




