El decreto nacional que fijó el precio del diésel en 27 pesos por litro ha representado un "pequeño respiro" para los concesionarios del sur del estado; sin embargo, el sector opera en números rojos debido a un desfase del 35 por ciento en las tarifas, las cuales cumplirán en diciembre próximo seis años consecutivos sin sufrir ninguna actualización.
Ramón Lorenzo Tapia Castillo, presidente del Frente Único del Transporte Foráneo y Suburbano del Sur de Sonora, detalló que el ajuste al precio del combustible frena parcialmente el impacto para rutas críticas, como las que conectan con Navojoa, donde el hidrocarburo se comercializaba previamente hasta en 30 pesos por litro.
"Bajó el diésel a 27 pesos y ha sido un pequeño respiro, pero con la tarifa actual que tenemos seguimos con el problema. Estamos esperando que se haga la actualización para ver si descansamos un poco; a pesar de los 27 pesos, la situación está difícil", expuso el líder transportista.
Tapia Castillo recordó que la última vez que las tarifas del transporte suburbano fueron revisadas de manera oficial, el litro de diésel oscilaba entre los 19 y 20 pesos. Hoy en día, el panorama operativo ha obligado a contraer el servicio, ya que, de un padrón de 122 concesiones legalmente registradas para cubrir las rutas del Valle del Yaqui, actualmente solo 85 unidades se encuentran activas en los caminos que conectan las comunidades.
Aunado a la parálisis de casi una tercera parte de la flota, el representante gremial admitió que brindar un servicio de aire acondicionado en la temporada de calor es imposible bajo las condiciones financieras vigentes, debido a que el combustible representa todavía el 60 por ciento de los costos totales de operación para los camioneros de la región y encender el clima artificial subiría en un 30 por ciento adicional.





