La crisis del campo del sur de Sonora mantiene colapsadas las ventas de los comerciantes ambulantes del centro de Ciudad Obregón, por lo que urge una reactivación de la actividad primaria y mayor actividad industrial, que genera empleos permanentes y por consiguiente, una derrama económica sostenida, manifestó Bernardo Pomposo Sebastián.
El presidente de la Unión de Pequeños Comerciantes de Puestos Fijos y Semifijos del Municipio de Cajeme mencionó que su actividad se ha visto muy afectada debido a que sus clientes han sido tradicionalmente personas provenientes de poblados del Valle del Yaqui, quienes se sostienen de los ingresos que se generan por la agricultura, que está en muy serios problemas actualmente.
Pero además, tampoco hay programas de empleo temporal que ayuden a subsanar la crisis del sector, por lo que no se vislumbra mejoría en el corto y mediano plazo, comentó.
Quienes en este momento tienen ingresos más o menos aceptables, son los que se dedican a la venta de aguas frescas y raspados, pero son los menos, agregó Pomposo Sebastián.
El dirigente dijo esperar que para fin de año haya una mayor superficie de siembra en el campo y que –como se viene pronosticando— el invierno por venir sea más frío que el anterior, porque gran parte de las ventas de fin de año tienen que ver con prendas de vestir para invierno, como suéteres, chamarras, gorros, guantes y bufandas.

