La niña Fátima Lucía Espinoza Vaquera, que fuera operada de un defecto congénito en su corazón, requiere de atención médica y terapias de manera regular, por lo que la familia tiene la necesidad de seguir haciendo actividades para allegarse recursos, y necesita del apoyo ciudadano, manifestó su padre, Ramsés Espinoza Reynaga.
El entrevistado dijo que el apoyo de la ciudadanía puede ser con la compra de huevo y frijol que tienen a la venta, y la utilidad la usan para sufragar los gastos de la menor, que ascienden a cerca de 20 mil pesos mensuales.
Y es que –dijo—cada vez está mejor; sin embargo, cada mes la llevan a Hermosillo donde es atendida por su cardióloga, y desde que en diciembre pasado sufrió una trombosis cerebral que le dejó secuelas, es atendida también por neurología; actualmente le dan terapias físicas y de lenguaje, además de la consulta con hematólogo.
Quienes deseen apoyar para que la familia continúe adelante, puede llamar a los números de celular 644 259 66 87 y 644 171 28 82, pudiendo adquirir frijol mayocoba a 40 pesos el kilogramo o tres kilos por 115 pesos; frijol pinto a 28 pesos el kilogramo o tres por 75 pesos, y cartera de 30 huevos a 80 pesos cada una.
En cuanto a los apoyos económicos, Espinoza Reynaga comentó que estos pueden ser desde un peso en adelante, sin límite. La tarjeta a la que se puede depositar o hacer transferencias electrónicas, es de Banamex a nombre de la madre de la pequeña, de nombre Arely Lucía Vaquera Delgado, con número 5204 1604 0024 1498 y si es transferencia, se recomienda en el concepto poner la palabra "Donativo".
UN POCO DE HISTORIA
En enero de 2024, los padres de la pequeña, entonces de un año ocho meses de edad, que nació con sólo la mitad de su corazoncito, condición que le dificultaba llevar una vida normal, acudieron a la conferencia de prensa de Canaco, donde solicitaron a través de los medios de comunicación la ayuda de la comunidad para la cirugía, que tendría un costo de tres millones de pesos.
En julio de 2024, ya con dos años de edad, en un hospital infantil privado de la Ciudad de México tuvo lugar la cirugía a corazón abierto, que fue considerada todo un éxito por parte de los médicos y hoy, con tres años de vida sigue adelante, con la esperanza de que pronto ya no requiera de tanto seguimiento, reduciendo el costo de los tratamientos.




